La Librería San Pablo, que opera en Nicaragua desde hace más de una década, ofreciendo literatura religiosa, materiales cristianos católicos y artículos litúrgicos, fue intervenida por la dictadura Ortega Murillo, que desde hace varios meses la obliga a permanecer cerrada.
La abogada Martha Patricia Molina confirmó que dicha librería desde hace al menos cuatro meses está cerrada por intervención de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
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“Está cerrada desde hace cuatro meses, no porque quieran, sino porque la dictadura la tiene intervenida con la misma temática: no quieren permitir que la palabra de Dios llegue a los hogares católicos”, denunció Molina.
Sede central y sucursales están cerradas
La sede central de la Librería San Pablo, ubicada de la rotonda Rubén Darío o Metrocentro, una cuadra al sur y dos cuadras y media al oeste, exactamente en el antiguo Edificio Hispamer, confirmó LA PRENSA, se encuentra cerrada.
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Dicho lugar, según la página web y redes sociales de la Librería San Pablo, tiene un horario de atención que va desde las 7:30 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde. Sin embargo, las entradas principales del edificio —en ese horario— estaban cerradas con cortinas metálicas y no había presencia de ningún colaborador.

Lo mismo fue confirmado en la sucursal de la Librería San Pablo ubicada en Plaza España. Que también permanece con un rótulo de «cerrado» e incluso en la aplicación Google Maps el lugar fue marcado como “cerrado temporalmente”. En esta, como el lugar no es cerrado con cortinas metálicas, todavía se aprecia que hay estantes con productos que comercializaban en esa librería.
Librería San Pablo calla motivos del cierre
En las redes sociales de la Librería San Pablo, hasta la publicación de este reporte, no había ningún comunicado en el que se explicaran los motivos del cierre de su sede central y la sucursal Plaza España, pese a que este tipo de negocios en los meses de enero y febrero, previo y durante el inicio del año escolar, tienen mayor demanda de sus productos.
A pesar del cierre, la página web continúa activa.
La Librería San Pablo opera en el país desde 2008 y además de su sede central y sucursales en Managua y León, tiene una distribuidora en la capital.

En este negocio se ofrece, según su sitio web, literatura religiosa, devocionales, Biblias, libros religiosos, artículos litúrgicos como rosarios, recuerdos, imágenes, estampitas y medallas, así como también algunos artículos escolares, siempre relacionados con la fe cristiana.
Persecución religiosa en Nicaragua
La abogada Martha Patricia Molina, en una actualización de su informe Nicaragua: ¿una Iglesia perseguida?, presentado ante la Comisión de Libertad Religiosa Internacional de Estados Unidos (USCIRG por sus siglas en inglés), denunció más de 19 mil agresiones y ataques que ha perpetrado la dictadura orteguista desde 2018 contra sacerdotes, monjas y laicos.
Entre dichas agresiones y ataques, además de incluir el destierro de más de 300 sacerdotes y monjas, la abogada denunció la prohibición de procesiones, actos de piedad y el ingreso de Biblias o materiales religiosos a Nicaragua.
«La persecución en Nicaragua no ha terminado. La dictadura sandinista prohíbe el ingreso de Biblias a Nicaragua y también controla los talleres donde fabrican las imágenes que utilizamos los católicos para la veneración. Exigen a los artesanos que brinden el nombre de las personas que compran imágenes y las cantidades que se invierten en cada compra», denunció Molina a inicios de este mes de enero.