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Este miércoles 19 de noviembre tuve el gran honor de leer un cuento en la actividad Voces feministas contra las violencias hacia las mujeres, organizada por Picos Rojos de Costa Rica y Mosaicos feministas. Qué derroche de talento. Qué invitación a no contenerse más que cumplida.
Curiosamente antes de esta maravillosa noche llena de mujeres y talento me preguntaba una amiga sobre qué pensaba sobre el Día del Hombre. En mis adentros dije que buen día para hablar de las fechas que podemos celebrar o conmemorar.
Y esta es mi reflexión: el día del hombre fue establecido en 1992 en Estados Unidos por Thomas Oaster, director del Centro de Estudios Masculinos de la Universidad de Misuri-Kansas City, la fecha se popularizó en 1999 con el objetivo de abordar temas como la salud masculina y realzar las contribuciones que los hombres realizan en su entorno.
Ahora solo pregunto ¿cuántas científicas recuerdan?, y si logran pasar de Marie Curie, felicidades. La masculinidad que hay que “resaltar” el día del hombre es algo que se construyó todos los días porque ha sido la regla general. Comparado con otras fechas como el Día Internacional del Trabajador, que surge en homenaje a los mártires de Chicago, ejecutados en Estados Unidos por participar en una protesta que buscaba la jornada laboral de ocho horas.
No estoy diciendo que debe haber una matanza de hombres para celebrar su día, pero que si vamos a colocar fechas de celebración lo hagamos con algo que costara ganar, que tenga méritos.
Las mujeres han debido competir en condiciones desiguales en muchos campos. Y si lo piensan si una mujer cocina es la cocinera, pero el término chef se refirió primero a los hombres con habilidades culinarias, ¿hasta en eso toca reconocer los aportes masculinos?
La actividad de Voces Feministas me recuerda lo maravillosas y talentosas que son las mujeres, dones que no conocen frontera. Pensadoras que dejan las cosas claras. Como lo hizo Yadira Calvo, con su ponencia A cada cosa su nombre. No podemos hablar de sociedad civilizada con mujeres condenadas a estar en una pareja donde reciben violencia y se ven frenadas.
Así que mujer te voy a contar un cuento: Este 19 de noviembre descubrí que mientras algunos celebraron los aportes de la masculinidad yo celebré una explosión de talento de mujeres que me ensañaron a no frenarme, a ir por todo.
Que en este cuento de luchas, de reivindicaciones se escuchen las voces de las mujeres, de las que hablan por las que no pueden hacerlo. Por ejemplo, en Costa Rica en lo que va de 2025 van 33 mujeres víctimas de femicidio y también de esa masculinidad que se confunde con el ser “macho” dueño de lo que no es suyo.
Así que, si no vamos a celebrar a los hombres que se ponen hombro a hombro con las mujeres en la reivindicación de sus derechos, a los que impulsan el talento de mujeres en lugar de frenarlas, no me vengan con el cuento que hay un aporte de la masculinidad que se debe resaltar en una fecha especial.
La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación.