Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Rolando Fonseca es un jugador histórico del futbol costarricense. Su voz es de la más autorizadas para hablar de la Sele, como se le conoce al equipo nacional del vecino del sur. El exgoleador de la selección tica y mundialista en Corea-Japón 2002 ha sido muy crítico ahora en su etapa como comentarista deportivo con su selección, que depende de otro buen resultado de Nicaragua para clasificar a la Copa Mundial 2026.
Lea además: La promesa del Fantasma Figueroa a Reinaldo Rueda para el partido contra Haití
El exgoledor del Comunicaciones y Saprissa fue tajante en reconocer que la posibilidad de participar en la Copa Mundial 2026 está complicada y que si consigue no debe dirigir Miguel «Piojo» Herrera, sino el Fantasma Figueroa porque sería el responsable de hacerlo posible de no perder ante Haití este martes (7:00 p.m.) luego de ganarle a Honduras el pasado jueves. «Vamos a ponerle un santo a Nicaragua. Si Nicaragua hace algo diferente… Si el “Fantasma” saca ese resultado, debería dirigir el Mundial, porque sería quien salvó a Costa Rica, si Costa Rica gana ante Honduras», señaló Fonseca en una entrevista con el Diario Diez de Honduras.

Así está la situación de Costa Rica
Honduras y Haití registran ocho puntos cada uno en el Grupo C. Los catrachos son líderes por los goles de diferencia (+3) y los caribeños (1) están en el segundo lugar. Los ticos son terceros con seis unidades y Nicaragua en el fondo con cuatro. Una victoria de Haití combinado con un empate o un triunfo de Costa Rica les da a los haitianos el boleto a la Copa Mundial porque llegarían a 11 puntos y los ticos a nueve.
Costa Rica depende de un milagro de Nicaragua para clasificar a la Copa Mundial. La prensa y afición tica implora por otra maldad del Fantasma Figueroa para evitar un fracaso monumental al tratarse de una eliminatoria sin EE.UU., México y Canadá. La Sele necesita que Nicaragua gane o empate ante Haití y vencer a Honduras para quedarse con el boleto, algo muy complicado de suceder por la fortaleza mostrada por los caribeños en casa.