Armando Capiró jugó el Mundial de 1972 en Nicaragua. LA PRENSA/CUBANET

Armando Capiró, otra leyenda del beisbol cubano que murió en la miseria

Era considerado uno de los jugadores más completos que ha tenido el beisbol cubano y fue excluido del juego siendo aún productivo

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Armando Capiró, una de las más grandes figuras del beisbol cubano y para muchos el mejor jugador habanero que ha pasado por las Series Nacionales, falleció este viernes. Y como ocurre con la mayoría de las grandes exastros del beisbol cubano y con los cubanos en general, murió en la miseria.

Nació en Santiago de Las Vegas el 22 de marzo de 1948 y debutó en la temporada de 1966-67 con Occidentales, aunque su más recordada campaña fue en 1973 con el uniforme de La Habana, en la que se convirtió en el primer bateador en superar la cifra de 20 jonrones (22) en una Serie Nacional.

Además, Capiró fue el primero en llegar a los 100 bambinazos en los clásicos domésticos.

Cuarto bate del equipo de Cuba por varios años, Capiró fue un jugador de cinco herramientas, bateador de fuerza y promedio, velocidad en las bases, fildeo elegante y poseedor de uno de los brazos más respetados desde los jardines, por sus tiros potentes y precisos como pocos.

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Un problema personal con Oscar Fernández Mell, presidente del Poder Popular en la capital cubana en los años 80, lo sacó temporalmente del béisbol.

Como contó en el libro biográfico “Armando Capiró: los días que marcaron su vida”, escrito por Heeney Figueroa, regresó de los Juegos Panamericanos de San Juan’79 lesionado de una rodilla, por lo que decidió operarse por recomendación médica.

Fernández Mell le advirtió que si se sometía a la cirugía lo sancionaría y le impediría jugar nuevamente, lo que en efecto sucedió. Además, fue víctima de una campaña difamatoria sobre su sexualidad.

Capiró juró que mientras el funcionario estuviera al frente del gobierno capitalino no volvería jugar.

Lo excluyeron siendo útil

Una vez que Fernández Mell fue destituido, en 1988, Armando Capiró volvió a la Serie Provincial y en su primer turno, despachó un enorme jonrón en el estadio del Hospital Psiquiátrico de Mazorra.

Pero la vida le volvió a ser injusta y a pesar de conectar más de 15 vuelacercas en la Provincial y lucir como la estrella que siempre fue, le negaron un espacio en la Serie Nacional, con el argumento de “que hay que darle espacio a los más jóvenes”.

Entonces se dedicó a sobrevivir en la cada vez más dura realidad cubana, sin la atención que merecía una gloria deportiva de su calibre.

Agustín Marquetti hijo, quien fuera pitcher de los Industriales en los años 90, me confesó el fin de año del 2008 en casa de Orlando “El Duque” Hernández, que fue Capiró quien lo inspiró a irse de Cuba en busca de nuevos horizontes.

“Estábamos entrenando en la Ciudad Deportiva y llegó Capiró en una bicicleta para vender aguacates. Y me dije: Yo ni voy a ser tan bueno como fue Capiró, ni quiero terminar mi vida como vendedor de aguacates”, relató entonces Marquetti Jr.

Estadísticas sólidas

En 2013 integró el grupo de expeloteros de Industriales que realizó un polémico viaje a Miami y ya entonces su andar era endeble y en ocasiones necesitaba una silla de ruedas, totalmente ajeno a la imagen de aquel titán impresionante, que asustaba a los lanzadores rivales cuando entraba a la caja de bateo.

La revista del deporte cubano Jit.cu exaltó que Armando Capiró dejó su impronta en 14 series nacionales, con promedio ofensivo de .298 con 162 jonrones, 677 empujadas, 186 dobles, 47 triples y 609 anotadas.

Añadió que este ídolo de muchos firmó récords como el de 22 cuadrangulares en 78 juegos en 1973, 12 dobles en la temporada 1978-1979 y 52 imparables en 1977, y fue tres veces líder en carreras impulsadas: en 1971 (51), 1973 (74) y 1975 (27).

Hace unas semanas, Omar Ajete estaba siendo entrevistado por la televisión cubana y cuando habló del abandono en el que están las otroras leyendas, la entrevista fue cortada. Y lo mismo pasó con Jorge Luis Vladés y muchos otras figuras de la pelota antillana.  

Armando Capiró vendía aguacates en una bicicleta antes de que su salud y la vejez se lo impidieran.

Con la selección de Cuba participó en: Copas del Mundo (6) 1970, 1971, 1972, 1973, 1976, 1978
Juegos Panamericanos (3) 1971, 1975, 1979. Juegos Centroamericanos y del Caribe (3) 1970, 1974, 1978

Deportes Cuba Nicaragua archivo

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