Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
La Asociación de Periodistas y Comunicadores Independientes (PCIN) es una organización formada por profesionales de la comunicación nicaragüense y hacen diferentes actividades desde el exilio, una de ellas son talleres de capacitación entre ellos mismos.
La iniciativa entre miembros que se fortalecen con sus habilidades y talentos me parece simplemente genial. Porque siempre he dicho que los comunicadores tenemos mucho que ofrecer.
Para los que no están en Costa Rica hay una opción de tomar talleres de forma virtual y de impartirlos de igual manera. Tuve la oportunidad de aportar con un taller sobre consultorías y de recibir otros que me parecieron aportes importantes al gremio.
Esos momentos me recordaron a las tertulias de las redacciones. Esa es una demanda frecuente de un profesor que cada vez que escribo sobre los cambios en lo que representa una sala de redacción me dice “y las tertulias, dónde quedan”.
Cierto, a veces uno en los pasillos platicaba y entre todos lográbamos dar mejores enfoques a temas o agregar elementos que enriquecían desde notas hasta amplios reportajes.
Pero estos talleres van más allá. En unas horas aprendes a monetizar redes sociales, a administrar proyectos, a jugar con formatos como fotografía o podcast. Son teoría y práctica, pero sobre todo solidaridad. Se habla de cómo se pueden fortalecer medios, proyectos y habilidades entre periodistas.
Es fundamental que estas pláticas son también semillas de proyectos conjuntos. Crear áreas dentro de PCIN dedicadas a la consultoría, idear proyectos que junten “tantos vigores dispersos” o incluso generar contenidos específicos para llevar lo aprendido a algo más palpable.
Sé que de estos talleres saldrán mejores fotos, proyectos más sólidos, medios que ya me comentaron están monetizando redes sociales y por qué no más libros sobre el exilio o narraciones en otros formatos: avatares, podcast, en fin, cuando se juntan mentes brillantes, el cielo es el límite.
Aplaudo la iniciativa de PCIN y lamento que Nicaragua no supo valorar la preparación y experiencia por pensar diferente a un régimen, partido o familia los prefiere de larguito.
Y a futuro esta iniciativa puede ser una semilla para algo más grande, no solo ha resultado positiva para periodistas y comunicadores nicaragüenses, ya otros profesionales de Guatemala, El Salvador y Cuba, que se refugiaron en Costa Rica han dicho que les gustaría sumarse. PCIN podría abrir las puertas a un gremio regional o asesorar en la construcción de algo similar para cada grupo que se va formando.
Lo importante es que durante la promoción de estas actividades se está remarcando que fortalecer las habilidades de periodistas y comunicadores es mantener la libertad de expresión, de información y una forma de sobrevivir, resistir y reinventarse.
Pero, sobre todo, PCIN con estos talleres llamados “De periodista a periodista” está mostrando que lo bueno se comparte, que la solidaridad fortalece y que de periodista a periodista los nicaragüenses estamos aprendiendo a hacer el periodismo que Nicaragua va a necesitar cuando vuelva a ser República.
La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación