Aaron Boone no ha tenido propiamente una buena postemporada.

El mánager de los Yanquis aún cree en una reacción de su equipo en Nueva York

Los Yanquis han sido el último equipo en borrar un déficit de 0-2 en una serie a cinco juegos, pero los Azulejos los han anulado hasta el momento

¿Podrán los 10 hits y siete carreras que produjeron los Yanquis desde el sexto episodio – después de la salida del partido del novato sensación Trey Yesavage – en el Juego 2 de la Serie Divisional de la Liga Americana ser un presagio de lo que viene? ¿O será barrido Nueva York en este choque al mejor de cinco cuando estos dos equipos vuelvan a medirse el martes por la noche en el Yankee Stadium para el Juego 3?

Con su derrota por 13-7 el domingo en el segundo compromiso de la serie en el Rogers Centre, los Yanquis se encuentran al borde de la eliminación al estar abajo 0-2 en la serie. En los primeros dos juegos contra Toronto – donde han perdido ocho de nueve encuentros en el 2025 – los Yanquis fueron superados por 23-8 en el marcador global.

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En particular, los abridores de los Yanquis, el dominicano Luis Gil el sábado en el Juego 1 y el as Max Fried el domingo, han permitido un total de nueve carreras en 5.2 entradas. Y contra los abridores de los Azulejos, Kevin Gausman y Yesavage, su ofensiva ha logrado apenas cuatro hits y una sola carrera en 11.0 capítulos.

“El béisbol es un juego curioso”, dijo el manager de los Yanquis, Aaron Boone, cuyo equipo sí reaccionó la semana pasada en su Serie del Comodín ante los Medias Rojas, ganando dos partidos en los que se encontraban al borde de la eliminación. “Obviamente, se siente como si el mundo estuviera cayéndose a tu alrededor cuando pierdes dos partidos así (en la casa del contrario), donde no te va bien. Pero si de repente sales y ganas un juego el martes, pueden cambiar las cosas y creemos que eso puede pasar”.

El martes tendrá que ser el inicio de cualquier reacción, por supuesto. En la historia de las series al mejor de cinco con el formato de local 2-2-1, el equipo que se ha llevado los primeros dos choques en casa ha ganado en 31 de 34 ocasiones (el 91.2%), con 20 barridas. Sin embargo, la última vez que un equipo pudo reaccionar con tres victorias al hilo estando abajo 0-2 fue en el 2017, cuando los mismos Yanquis – el año antes de que Boone tomara las riendas del club – lo hicieron ante Cleveland.

“No hemos perdido nada de confianza”, dijo Boone. “Obviamente, ellos nos han sabido ganar y nos han superado este año, pero no creo que nadie en nuestro clubhouse sienta que no podamos salir y derrotarlos”.

El martes, Nueva York enviará a la lomita al zurdo Carlos Rodón, quien ganó 18 partidos en la temporada regular y lanzó 6.0 innings de tres carreras en el Juego 2 de la Serie del Comodín frente a Boston el miércoles pasado.

Por los Azulejos, lanzará el veterano Shane Bieber, quien hizo siete aperturas en la campaña regular por Toronto tras ser cambiado por Cleveland luego de una cirugía Tommy John. En esas presentaciones, tuvo marca de 4-2 y efectividad de 3.57.

“Tenemos que jugar mejor”, expresó Boone. “Tenemos que lanzar mejor y dar mejores swings. Pero sin duda, somos capaces de hacerlo y esperaremos hacerlo el martes por la noche”.

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