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El académico Adrián Meza denunció que “un desconocido” solicitó entrar al condominio donde vive exiliado en Costa Rica con el pretexto de entregarle un vehículo reparado, lo cual era falso, y cree que puede tratarse de “una clásica operación de verificación y localización del objetivo” por parte de la dictadura Ortega Murillo.
Meza, quien es rector de la confiscada Universidad Paulo Freire, es un académico crítico del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y por ello permanece exiliado en Costa Rica desde febrero de 2022.
Los hechos ocurrieron la mañana de este sábado. Según Meza, los vigilantes del condominio se comunicaron con él para informarle que una persona desconocida solicitaba entrar para entregarle un vehículo que supuestamente le había reparado. El sujeto dio el nombre del académico y el número de su casa.
Los vigilantes no lo dejaron entrar y en su lugar llamaron a Meza para informarle de la visita. En ese momento, el hombre “desapareció sin dejar rastro”, detalló el académico en una carta abierta publicada en sus redes sociales y dirigida a la inteligencia del Ejército de Nicaragua y al régimen orteguista.
“Para quienes alguna vez tuvimos experiencia en inteligencia militar y operativa, esta parece ser una clásica operación de verificación y localización del objetivo”, valoró el rector exiliado.
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Tras el asesinato del mayor en retiro Roberto Samcam a manos de sicarios en junio de este año, los opositores y críticos de la dictadura que permanecen exiliados en Costa Rica temen por sus vidas debido a las fuertes sospechas de que los tentáculos represivos del régimen se encuentran operando en el vecino país.
Al igual que Samcam, otros exiliados también han sido víctimas de ataques en Costa Rica, como el caso de Joao Maldonado quien sobrevivió a dos atentados en contra de su vida por parte de sicarios. Ambos casos han sido investigados por las autoridades costarricenses.
“Como ustedes podrán entender con siete asesinatos políticos transfronterizos asignados a su cuenta, sería poco razonable de mi parte que no tomara en serio este incidente”, detalló Meza en su carta.
Por otro lado, mencionó que a pesar de temer por su vida, no buscará defenderse con un arma. “Yo no voy a comprar una pistola para defenderme en las calles de San José o en mi propia casa, en el caso de que alguien ya me haya incluido en la lista de los que ustedes creen que tienen que morir”.
Además, recordó a Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, el director de LA PRENSA asesinado por sicarios en Managua el 10 de enero de 1978.
“En lo que a mí respecta, aprendí de un periodista asesinado en las calles de Managua en 1978, que efectivamente, cada quién es dueño de su propio miedo. Tengan la seguridad de que yo, sin espectacularidades, ni ridiculeces, seguiré cargando con el mío sin dejar de hacer, lo que creo que debo de hacer por mi país”, concluyó.