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Entre 2023 y 2024, la Dirección de Seguridad y Protección de Personalidades de la Policía, que brinda seguridad personal a los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, a funcionarios, embajadores acreditados en el país y personas de interés del régimen, registró un abrupto incremento en los servicios de detección de explosivos, según informes públicos revisados por LA PRENSA. De acuerdo con especialistas consultados por este Diario, esto revela el temor de la dictadura a atentados en contra de la familia Ortega Murillo y su círculo de poder.
«Se realizan revisiones en los alrededores de El Carmen y en las rutas y destinos donde se mueve Daniel Ortega, sus hijos y su esposa. El aumento responde al reforzamiento de las medidas de protección de la familia presidencial. Técnicamente, eso refleja que la seguridad personal ha identificado que la mayor vulnerabilidad está en los explosivos», refirió un especialista consultado bajo anonimato.
Según datos disponibles sobre estas actividades del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), en 2022 esta Dirección brindó 45,541 servicios de detección de explosivos, pero en 2023 la cifra se incrementó a 355,704, mientras que el año pasado se redujo a 290,813, cifra aún mayor que en años anteriores. No obstante, esta dependencia ha gastado 1,556 millones de córdobas entre 2018 y 2024, según los informes de liquidación.
Revisiones diarias en El Carmen abultan cifras
La medida es congruente con el incremento de actividades, servicios y planes que cubre esta Dirección, según los datos revisados. Un especialista en temas de seguridad, consultado bajo condición de anonimato, atribuye ese incremento a los planes de seguridad de la Policía para proteger a los dictadores Ortega y Murillo mediante revisiones diarias para la detección de explosivos en zonas cercanas a su residencia en el reparto El Carmen, en Managua.
«Los círculos concéntricos de seguridad que Ortega tiene lo protegen de atentados directos, como disparos a corta distancia o de francotiradores, porque la seguridad controla las áreas altas y puntos de tiro en eventos públicos. Sin embargo, los explosivos sí representan una amenaza seria. La experiencia internacional demuestra que son una de las formas de atentado más efectivas», dijo el especialista.

Temor a ataques
El especialista consultado aseveró que la dictadura está consciente de la efectividad que pueden tener los ataques con explosivos y que, por esta razón, en los últimos dos años —en el marco de la transición del poder de Ortega a Murillo— se registra un incremento en las actividades de detección, aunque el personal siga siendo prácticamente similar en números.
«Por eso la seguridad se concentra en detectar y neutralizar explosivos, lo que genera el incremento en el gasto y en la cantidad de actividades reportadas. Aunque en los informes presupuestarios se dividen entre planes de seguridad para presidente y vicepresidenta, en la práctica la detección es diaria», consideró el especialista.
En segundo lugar se encuentra el aseguramiento a funcionarios, diplomáticos y visitantes de interés, aunque muy por debajo de la cantidad de servicios de detección de explosivos. El año pasado se realizaron 42,422 planes dirigidos a funcionarios y diplomáticos, menor que los 48,956 registrados en 2023.
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Supera a la Dirección de Tránsito
Este año, según el Presupuesto de la Policía, la Dirección de Protección de Personalidades cuenta con una proyección de 1,263 cargos, superior a los 345 agentes de seguridad vial proyectados para este año.
La cantidad de agentes que brindan protección a los Ortega Murillo también supera el personal de los servicios de salud hospitalaria de la Policía (474), la dependencia de Investigación e Inteligencia Policial (1,169) y la Formación Policial (125).
«Esto demuestra que el régimen concentra sus capacidades institucionales de personal, logística y presupuesto en proteger al presidente y no en atender problemas que afectan directamente a la población», consideró el especialista.
Operaciones aumentaron con ascenso de Murillo
El 28 de septiembre la Policía ascendió en grado policial a 414 agentes de la Dirección de Seguridad y Protección de Personalidades, encargada de brindar protección a los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, así como a diplomáticos y funcionarios de alto perfil.
Los ascensos, en el marco del 46 Aniversario de la Policía, dejaron como resultado un comisionado mayor, 11 comisionados, 20 subcomisionados, 35 capitanes, 42 tenientes, 65 inspectores, 41 subinspectores, 41 suboficiales mayores y 158 suboficiales.
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Los 414 ascensos se dan dentro de una planilla de al menos 1,263 agentes presupuestados para este año, que si bien se ha mantenido «estable» en número, registra un voluptuoso incremento de operaciones.
Desde que Murillo llegó al poder, primero como vicepresidenta en 2017 y ahora como codictadora, esta Dirección de la Policía reportó un notable incremento en sus actividades, que incluyen protección directa a Ortega y Murillo, revisión técnica para detectar explosivos en objetivos de seguridad, y planes de aseguramiento y protección a miembros de los poderes del Estado, diplomáticos y personas de otros países que visitan Nicaragua.
En 2015, esta Dirección realizó 1,299 servicios y planes. La cifra incrementó a 57,423 en 2017, justo cuando Ortega se reeligió por segunda vez y Murillo asumió como vicepresidenta.
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Secretos
Una revisión a los anuarios estadísticos de la Policía —actualizados hasta 2021— y a las revistas Visión Policial —actualizadas hasta 2023— muestra que la Dirección de Seguridad y Protección de Personalidades se menciona de manera limitada y, notablemente, no aparece desglosada en los principales apartados estadísticos de los anuarios que detallan la actividad delictiva y la estructura operativa territorial.
Sin embargo, los datos recopilados en estos informes mencionan que esta unidad cuenta con amplia participación de agentes mujeres.
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«Estamos reconociendo la labor que la mujer ha desarrollado en todas las épocas y particularmente en nuestra Policía Nacional y precisamente nosotros reconocemos el esfuerzo que hace la mujer”, dijo en marzo de 2023 el entonces comisionado mayor Lázaro Quintanilla, citado en la revista Visión Policial como segundo jefe de la Dirección de Seguridad y Protección de Personalidades. Sin embargo, no hay claridad sobre quién es el jefe de esta dependencia.
Señalado de cometer crímenes
Quintanilla fue uno de los 14 comisionados mayores que la dictadura ascendió a comisionados generales el 26 de septiembre, totalizando 112 en la jefatura de la Policía. Fue jefe de la Policía en el municipio de San Rafael del Sur, en Managua, y saltó a la luz pública por comandar, el 24 de noviembre de 2024 el violento operativo de secuestro, robo y destierro del periodista Henry Briceño y su familia —incluido un menor de 11 años— por órdenes del alto mando.
El año pasado encabezó un despliegue de 20 agentes que allanaron la vivienda familiar y posteriormente expulsaron del país a la fuerza a sus integrantes. Organismos de derechos humanos y el propio Briceño lo acusan de violaciones graves, tildándolo de “sicario” y “ladrón” por supuestamente robar bienes durante el operativo.
El año pasado, el ministro asesor de la Presidencia para temas de Seguridad, comisionado general Horacio Rocha, presidió el acto de ascenso de 426 oficiales de esta Dirección. Sin embargo, este año quien presidió el acto fue Victoriano Ruiz, nombrado por la dictadura como «co-jefe» de las «Fuerzas Policiales» a través de una cuarta enmienda a la nueva Constitución sandinista.