Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
En el Día Mundial del Guardabosques, la Fundación del Río recordó a los ocho guardabosques indígenas mayangnas que permanecen encarcelados bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo por defender el bosque de la Reserva de Biosfera de Bosawas.
La Fundación del Río denunció que los ocho guardabosques «son indígenas, defensores del bosque, y han sido criminalizados por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo».
Lea además: Cinco años desde el atentado contra la imagen de la Sangre de Cristo; colecta para restaurarla sigue vigente
Subrayó que el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la Organización de Naciones Unidas (ONU) confirmó que su detención fue «arbitraria, discriminatoria y sin garantías legales», como parte de una política sistemática de persecución contra quienes protegen el medioambiente y los territorios indígenas.
«Criminalizar a quienes protegen el bosque socava el desarrollo sostenible y los derechos humanos», advirtió el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en su Opinión número 22/2025.
Algunos de ellos ya suman más de 1,400 días presos
Los mayangnas son: Tony Bruno Smith, Rodrigo Bruno Arcángel, Olivier Bruno Palacios, Evertz Bruno Palacios, Dionisio Robins, Donald Bruno Arcángel, Arguello Celso Lino e Ignacio Celso Lino.
La organización ambientalista describió que Evertz fue arrestado cuando tenía solo 19 años y su hermano, Olivier fue condenado a 25 años de prisión. Mientras el padre de ambos, Rodrigo, enfrenta cadena perpetua. Los tres guardabosques tienen 718 días presos, desde que fueron detenidos el 13 de agosto de 2023.
«Los detenidos son miembros del grupo de guardabosques voluntarios que defienden la madre tierra en el territorio mayangna Sauni As, en la reserva de la biosfera de Bosawas, Caribe Norte», resalta la Fundación.
Por su parte, Dionisio y Donald cumplen 1,337 días privados de su libertad y Arguello e Ignacio un total de 1,433 días detenidos.
«El régimen Ortega-Murillo encarcela a los que protegen, y protege a los que destruyen», sentenció la Fundación del Río.