En los últimos dos años la exportación de ganado en pie descendió a su nivel más bajo, pero este año se mantiene prácticamente paralizada, por la presencia del gusano barrenador. El reciente cierre de la frontera estadounidense al ganado mexicano, como medida para frenar el ingreso del gusano a ese país, provocó que autoridades agropecuarias y ganaderos mexicanos presionaran a la empresa Sukarne para que no abastezca con reses nicaragüenses los mataderos que tiene en territorio mexicano.
En 2015 la empresa mexicana Sukarne inauguró una planta en Villa El Carmen con capacidad de procesar hasta 180,000 reses cada año. La planta incluye un corral donde la empresa cría y engorda las reses que procesa en su matadero, pero que también exporta en pie para abastecer los mataderos que tiene en México. Eso la ha convertido en uno de los principales exportadores de ganado en pie del país, ya que en los últimos años las exigencias y controles incluso bancarios, frenaron estos envíos al exterior y redujeron estas ventas al nivel más bajo.
Según reportes del Banco Central de Nicaragua (BCN), a partir de 2021 la exportación de ganado en pie entró en declive. Ese año la venta de reses en pie en el exterior generó 16.8 millones de dólares, al año siguiente ese monto bajó a 14.6 millones. Sin embargo, en 2023 cayó hasta 3.4 millones y el año pasado siguió bajando hasta 3.3 millones.
Pero este año esos envíos están aún más lentos. Según reportes de comercio exterior del BCN entre enero y mayo de 2025 esas ventas sólo generaron 421,500 dólares, monto menor a los 650,000 que generaron en los mismos meses del año pasado.
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Exportadores mexicanos no quieren ganado nica
En medio del panorama poco alentador para las exportación de reses, la semana pasada, tras intensas negociaciones entre funcionarios de la Secretaría de Agricultura de México y representantes del sector ganadero de: Durango, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León —estados que aglutinan a los principales exportadores de ganado en pie a Estados Unidos— la empresa Sukarne frenó el traslado de 5,000 cabezas procedentes de la planta que tiene en Nicaragua, hacia la de Tlahualilo, Durango.
Durante las negociaciones Sukarne emitió un comunicado en el que aseguró que el ganado procedente de Nicaragua «cumple con todos los requisitos legales y sanitarios establecidos por las autoridades mexicanas».
También dijo que la movilización, entrada y engorde del ganado nicaragüense en las instalaciones de su planta de Tlahualilo, Durango, se realizan bajo estrictos protocolos zoosanitarios garantizados en cooperación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), para asegurar que no se comprometa el estatus sanitario de exportador de Durango, estado reconocido por su liderazgo en la venta de reses a Estados Unidos.
Además, alegó que necesitaba el ganado nicaragüense para suplir la escasez de reses que mantiene su planta de Tlahualilo, Durango, trabajando al 75 por ciento de su capacidad. Sin embargo, no consiguió la aprobación del sector y tuvo que ceder a la presión de las autoridades sanitarias y del sector ganadero que obligaron a la empresa a desistir de importar el ganado procedente de Nicaragua.
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Temen que afecte estatus sanitario
Julio Berdegué, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), le confirmó a medios de comunicación mexicanos la decisión de Sukarne y agradeció a la empresa por su «propuesta voluntaria» de no importar el ganado centroamericano. Además, reiteró que la medida busca proteger el estatus sanitario de exportador y facilitar la reapertura del mercado estadunidense, cerrado por brotes de gusano barrenador en comunidades de Veracruz y Oaxaca.
Según reportes periodísticos, el 11 de mayo, después que se reportaron casos de gusano barrenador en un puesto de control ubicado en la zona de la frontera con Guatemala, las autoridades de Estados Unidos suspendieron el ingreso de vacunos procedentes de México.
Tras largas negociaciones y el reforzamiento de los controles sanitarios, el 7 de julio se reabrió la frontera de Estados Unidos al ganado procedente de México. Sin embargo, la reanudación duró solamente dos días, ya que detectaron un nuevo brote de gusano barrenador en una comunidad del Estado de Veracruz.
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Nicaragua tiene más de 17,000 casos
Esto generó el rechazo del ganado nicaragüense, ya que los ganaderos mexicanos consideran que por llegar procedente de un país donde se reportan más de 15,000 casos en animales había un alto riesgo de que Estados Unidos cancelara las negociaciones para reanudar el ingreso del ganado a ese país.
El más reciente reporte de la situación del gusano barrenador data de inicios de junio, cuando el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA), informó que había más de 17,000 animales y setenta personas infectadas por el gusano.
Mientas tanto, después de confirmar a las autoridades sanitarias que no llevaría reses nicaragüenses a sus plantas de México, Sukarne explicó a través de sus redes sociales que sus importaciones de ganado provenientes de Centroamérica y Estados Unidos representaron únicamente el 1.15 por ciento de las reses que procesaron en sus mataderos de México durante el primer semestre del 2025.
Por su parte el gobernador del estado de Durango, Esteban Villegas agradeció a través de sus redes sociales a Sukarne por escuchar a los ganaderos y no recibir animales provenientes de Centroamérica ni en ninguno de los Estados con estatus de exportación.