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La ambición del Diriangén pudo más que el poderío del Real Estelí. El equipo diriambino nunca se dio por vencido desde el primer minuto, dominó las acciones de juego y cuando necesitó sacar la garra cacique demostró de qué estaba hecho ganando 2-1 en el tiempo de descuento con un gol de Andrés Llano, quien llegó a revolucionar el juego y hundió al Tren del Norte con su octava final perdida de forma consecutiva.
El Diriangén superaba táctica y futbolísticamente al Real Estelí. De poco sirvió la línea de cinco defensores atrás de Otoniel Olivas porque la tropa dirigida por José Giacone encontraba los espacios con mucha facilidad con los laterales Alan Shonfeld y Anyelo Velásquez. Los centros de ambos fueron constantes e difíciles de defender para los centrales estelianos.
El Diriangén estaba cómodo en el campo. Recuperaba el balón con facilidad y llegada con claridad al área del portero Darryl Parker, figura del primer tiempo con las atajadas a Velásquez (28) y Luis Fernando Coronel (33).
La táctica de José Giacone estaba superando con amplitud la estrategia de Otoniel Olivas. La línea de cinco le dio superioridad numérica al Diriangén en el medio campo por más que Junior Delgado y Oscar Acevedo se lanzaran al centro. El Diriangén ganó los rebotes y las segundas pelotas con mucha facilidad permitiéndole recuperar y contragolpear peligrosamente como lo hizo con Junior Arteaga (15) que robó del medio campo y remontó en los linderos del área. De la misma forma siguieron los disparos de Velásquez y Luis Fernando bloqueados oportunamente por Parker.
El Estelí estaba huérfano en ataque. Nadie conectaba entre las líneas por más que Bancy Hernández se ofreciera algunas veces. Faltaba ese jugador con ideas que le diera sentido al juego o inventar un pase imposible de frenar para la sólida defensiva diriamba, que no permitió ni un disparo entre los tres palos en el primer tiempo. La carencia ofensiva del Real Estelí se trasladó al complemento. Aunque manejó el balón en los minutos iniciales le faltó el último pase o la acción desequilibrante para crear peligroso. Ante tanta carencia, el central Evert Martínez se inventó un jugará individual por la banda que finalizó con un potente remate desviado a tiro de esquina por Douglas Forvis (55).
José Giacone tiene perfeccionada su idea de juego. Los jugadores ya la interpretaron y la ejecutan de memoria evidenciando automatismo de juego. Forvis jugó en corto con el central, el lateral recibió en el medio campo y combinó con Luis Fernando Coronel, quien tiró un pase en profundidad al colombiano Andrés Llano. El volante tiró el centro al primer palo y Renzo Carballo dejó servido el balón atrás para que Jonathan Moncada (65) rematara el 1-0.
El Estelí tomó riegos desde ese momento, pero sin ideas claras que pudieran tumbar la defensiva del Diriangén. Otoniel Olivas le dio entrada a toda su artillería porque no tenía nada que perder. Josué Mitchell se creó el espacio en el área y empató el duelo con un soberbio remate. Cuando todo indicaba que se iría a tiempo extra apareció el colombiano Andrés Llano con un cabezazo (90+1) en un tiro de esquina para darle el bicampeonato al Diriangén y prolongar la maldición del Real Estelí.