Lealtad a la dictadura: requisito para ser nica

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Convenientemente la dictadura ha convertido el concepto de lealtad a la patria en una lealtad absoluta a la dictadura familiar Ortega Murillo, es así que han declarado “traidores a la patria” y privado de su nacionalidad a 452 ciudadanos opositores que han osado desafiar a la “patria” (léase la dictadura Ortega-Murillo).

Pero no satisfechos con eso, ahora han mandado a la “sucursal” de El Carmen (la Asamblea Nacional), una nueva reforma a la nueva “constitución chamuca” que posiblemente “se les olvidó” cuando la promulgaron apenas hace unos pocos meses atrás y como era de esperarse la nueva reforma ya fue aprobada velozmente en primera legislatura.

La reforma mandata que todos aquellos nicaragüenses opten por otra nacionalidad, pierden automáticamente la nicaragüense, Gustavo Porras dijo textualmente: “Estamos decretando una reforma que cuando ya esté en su segunda aprobación, que entre en vigencia, a partir de allí cualquiera al obtener la nacionalidad de otro país, pierde la nicaragüense. La propia constitución dice la irretroactividad de la ley, pero esto va más allá de lo jurídico, esto es moral, esto es de espíritu, es de patriotismo”.

El mismo Gustavo Porras en una entrevista en febrero de 2023 cuando anunció el despojo de la nacionalidad a los primeros 222 ciudadanos, aseguró que la doble nacionalidad era un principio constitucional que permanecía inalterado y que aquellos ciudadanos que habían emigrado fuera del país por cualquier motivo, y adoptado otra nacionalidad, no tenían de qué preocuparse. No obstante, como ahora la pareja dictatorial “le ha cambiado la seña”, sólo falta que transcurran 7 meses para que entre en vigencia cuando sea aprobada en segunda legislatura por la Asamblea de los aprieta botones.

Está por verse si también modificarán la Constitución para que en los casos que estime necesario la familia dictatorial se obvie este principio de irretroactividad, tal como lo han sido otras leyes promulgadas por la dictadura. Esto sería contradictorio con lo que acaba de afirmar el propio Porras: “Lo único que decimos es que aquel que obtenga una nacionalidad extranjera, pierde la nicaragüense, la opción la toma él”. Esta afirmación implica que no será una ley retroactiva para los que tomaron esa opción antes de su entrada en vigencia.

La exposición de motivos de la nueva reforma constitucional dice: “La nacionalidad no es un trámite administrativo, sino un pacto sagrado de lealtad (entiéndase a la dictadura Ortega-Murillo); quien adquiere otra nacionalidad y jura lealtad a un estado extranjero, rompe el vínculo jurídico y moral y rompe el vínculo con la historia de nuestro país, con nuestros héroes y mártires. Por eso en estos asuntos no puede existir doble fidelidad, la Patria (léase la dictadura Ortega-Murillo) exige compromiso exclusivo”.

Analicemos ahora los fines de la reforma. En primer lugar, castigar y despojar a los opositores del régimen en el exilio, despojándolos de su identidad nacional y justificar la confiscación de sus bienes bajo el argumento de que ya no son nicaragüenses, algo que han venido haciendo desde el 2023 luego de declararlos “traidores a la patria”, además les cierran la puerta legal a participar en los procesos políticos.

En segundo lugar, instalar una visión autoritaria de la propia nacionalidad basada en una “lealtad única” a Ortega y Murillo. Bajo esta lógica la doble nacionalidad se presenta como un acto de “traición” o “deslealtad” criminalizando a quienes buscan protección internacional.

Con esto se refuerza la narrativa de que sólo los verdaderos nicaragüenses, que son los que demuestren una lealtad abyecta a la pareja dictatorial, tienen derecho a los recursos del país, con lo que la lealtad hacia la dictadura totalitaria se ha elevado a un “requisito” para ser nica. 

La reforma también tiene como objetivo cerrar los espacios legales internacionales, ya que muchos opositores usan su condición de nicaragüenses para interponer denuncias ante la Corte Internacional de Derechos Humanos y la ONU; también representan a Nicaragua en diversos foros internacionales y al quitarles la nacionalidad intentan desacreditar su representación internacional y procuran bloquear el uso de mecanismos legales que requieren que las víctimas sean nacionales del país involucrado.

Por último, la medida es un zarpazo existencial contra miles de nicas que desde el exilio con su arduo trabajo diario envían remesas a sus familiares, las que han mantenido a flote la economía nacional. Así les paga el régimen su sacrificio en el exilio, son miles los nicaragüenses, que agradecidos con el país que les ha ofrecido refugio y seguridad, han optado por naturalizarse ciudadanos en el país anfitrión.

El autor es periodista, político y escritor nicaragüense, expreso político desterrado y autor del libro testimonial “Destinos Heredados” y “Un cauce hacia la democracia”

Opinión

COMENTARIOS

  1. Hace 1 año

    Exacto. No se duerman en sus laurales los que actualmente poseen doble nacionalidad. Ellos dicen que la nueva «ley» no es retroactiva pero conociendo a los Sandías éstos pueden aplicar la retroactividad a su conveniencia. La pregunta es ¿Como puedo probar que poseía doble nacionalidad antes de que la nueva ley entrara en vigor?

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