El sacerdote católico y activista político opositor exiliado en Estados Unidos (EE. UU.), Enrique Benito Martínez Gamboa, ha convocado para el próximo 30 de mayo a una amplia asamblea para supuestamente darle forma a la mayor unidad de la oposición nicaragüense en el exilio.
El padre Martínez Gamboa fue preso político durante cuatro meses en Nicaragua. Una fuerza policial lo apresó violentamente el 13 de octubre de 2022 y estuvo prisionero hasta el 9 de febrero de 2023, cuando la dictadura lo desterró a EE. UU. junto con los otros 221 reos políticos que se fueron en el histórico “vuelo de la libertad”.
El padre Benito, como se le conoce popularmente, participó de manera activa en las manifestaciones de 2018 contra el régimen y en sus homilías de las misas que oficiaba en la iglesia Santa Marta, de Managua, donde era el cura párroco, fustigaba a la dictadura. Y cobró notoriedad nacional el 30 de mayo de ese año, cuando durante la gran manifestación del Día de las Madres que fue atacada a balazos por las fuerzas represivas, tomó la palabra en las afueras de la UCA y proclamó: “Los nicaragüenses somos mayoría y tenemos corazón limpio, no las manos manchadas de sangre como otros. No se acobarden, no se acobarden, no se acobarden. ¡Viva Nicaragua!, ¡vivan las madres de los caídos!, ¡vivan los médicos y los periodistas decentes!”
Ya en el exilio, el 15 de mayo de 2024 el padre Martínez Gamboa recibió en la ciudad de Washington, en representación de monseñor Rolando Álvarez, el Premio a la Libertad John S. McCain que el Instituto Republicano de Relaciones Internacionales (IRI) otorgó al célebre obispo de Matagalpa, que también fue preso político, martirizado y después desterrado por la dictadura.
Vinculado a un grupo de la oposición exiliada en EE. UU. que se denomina Gran Confederación Opositora Nicaragüense, el padre Martínez Gamboa ha asumido la responsabilidad de promover la unidad opositora total. De la cual dice que sólo deben quedar excluidos “los que tienen las manos manchadas de sangre y han robado a Nicaragua”, así como “los infiltrados que son saboteadores”. Pero no identifica a nadie de esas tres categorías que menciona.
La asamblea para formar la gran unidad opositora que ha sido convocada por el padre Benito para reunirse en la ciudad de Miami, será, como ya dijimos, el 30 de mayo próximo, cuando se conmemorará el séptimo aniversario de la manifestación del Día de las Madres de 2018 que fue balaceada por agentes de la dictadura, matando a unas veinte personas e hiriendo a por lo menos doscientas más.
En su convocatoria el sacerdote católico dice que la gran unidad opositora es “para preparar el regreso a una Nicaragua libre”. Pero no explica qué estrategias de lucha se van a aprobar y ejecutar para alcanzar ese objetivo. Sólo ha precisado que rechaza el uso de la violencia en cualquier forma.
Lo cierto es que la convocatoria del padre Benito ha creado expectativas en la oposición exiliada y en los medios de comunicación independientes que se publican en el exterior del país y se difunden en el interior por medio de internet y las redes sociales. Pero en todo caso, habrá que ver lo que sucederá en la jornada por la pretendida gran unidad opositora del 30 de mayo en Miami.