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El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) emitió una alerta urgente sobre la situación crítica que enfrentan los refugiados nicaragüenses en Costa Rica debido a la escasez de fondos para atender sus necesidades básicas.
Desde el inicio de la crisis sociopolítica en Nicaragua en 2018, más de 300,000 nicaragüenses buscaron asilo en Costa Rica, convirtiéndose en el principal país receptor de esta población desplazada. Esto según datos de ACNUR.
Sin embargo, los recortes al financiamiento han impuesto graves limitaciones al ACNUR para brindar la asistencia necesaria y ha provocado la suspensión o cancelación de servicios esenciales.
Piden ayuda
En las publicaciones realizadas en las redes sociales de este organismo de Naciones Unidas, se observan imágenes de nicaragüenses que se encuentran en Costa Rica. Destaca la imagen de la líder campesina, Francisca Ramírez.
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“Costa Rica en los últimos 7 años. Las necesidades humanitarias alcanzan niveles críticos. Sin embargo, los recortes al financiamiento han impuesto graves limitaciones al ACNUR para brindar la asistencia necesaria y ha provocado la suspensión o cancelación de servicios esenciales. Cuando se acaba la ayuda, son las familias las que más sufren. Ayúdanos a protegerlas”, dice la publicación donde se adjunta un link para realizar donativos.
Programas en riesgo
Actualmente, Costa Rica alberga a más de 218,000 solicitantes de protección internacional, en su mayoría nicaragüenses. Pero la capacidad institucional del país vecino para atender esta demanda se encuentra desbordada.
El canciller costarricense, Arnoldo André, reconoció que la «institucionalidad no da abasto» para gestionar el flujo de refugiados que ha llegado al país.
La situación se agrava por la falta de financiamiento internacional. ACNUR habría solicitado 32 millones de dólares para sus operaciones en Costa Rica durante 2025, pero hasta la fecha solo ha recibido el 11% de esa cantidad. Esta escasez de recursos pone en riesgo programas esenciales como asistencia financiera, atención médica y apoyo psicosocial para los refugiados.
Deterioro de calidad de vida
La precariedad económica de los refugiados nicaragüenses es alarmante. Según un informe de ACNUR, el 85% de los hogares redujo la cantidad o calidad de sus alimentos, el 73% tuvo que pedir prestado para cubrir necesidades básicas y el 28% trabajó sin remuneración a cambio de comida o alojamiento.
Además, menos del 4% de las solicitudes de refugio de nicaragüenses han sido aprobadas en los últimos cinco años, lo que prolonga la incertidumbre y vulnerabilidad de esta población.
ACNUR hace un llamado urgente a la comunidad internacional para aumentar el apoyo financiero y logístico a Costa Rica, con el fin de garantizar la protección y asistencia adecuada a los refugiados nicaragüenses. Sin una respuesta oportuna, miles de personas podrían enfrentar una crisis humanitaria evitable