El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló el jueves 8 de mayo un acuerdo comercial con el Reino Unido, el primero en su guerra arancelaria que ha estremecido al mundo. En una conversación telefónica desde el despacho oval de la Casa Blanca con el primer ministro británico, Keir Starmer, Trump dijo que el pacto sería el primero de muchos con otros países.
El acuerdo reducirá los aranceles sobre los automóviles y el acero británicos, pero se mantendrá un gravamen básico del 10 por ciento sobre los productos del Reino Unido.
A cambio el Reino Unido abrirá sus mercados a la carne de vacuno y los productos agrícolas estadounidenses, a pesar de las dudas de los consumidores sobre su calidad.
«Estoy encantado de anunciar que hemos alcanzado un acuerdo comercial innovador con el Reino Unido», dijo Trump en la Casa Blanca. «Incluye miles de millones de dólares de mayor acceso al mercado para las exportaciones estadounidenses, especialmente en agricultura», añadió.
Es un día «fantástico e histórico», opinó Starmer. Resaltó que coincide con el 80 aniversario del «Día de la Victoria» de las fuerzas aliadas sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
El acuerdo comercial reduce los aranceles a la exportación de automóviles británicos del 27.5 por ciento al 10 por ciento, según Londres. «Se trata de una reducción enorme e importante», declaró Starmer durante una visita a una fábrica de Jaguar Land Rover, en la zona central de Midlands (Inglaterra).
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Trump lo considera un acuerdo límite
Ambas partes reconocieron que deberán seguir negociando para alcanzar un acuerdo más completo, pero Trump negó haber sobrevalorado lo conseguido. «Este es un acuerdo al límite», contestó Trump a un periodista que le preguntó si no estaba exagerando.
El afán del presidente Trump por anunciar un compromiso aún vago «revela un deseo cada vez más desesperado (por parte de la administración Trump) de hacer retroceder los aranceles antes de que afecten al crecimiento y la inflación», comentó Paul Ashworth, analista de Capital Economics.
Starmer visitó la Casa Blanca en febrero con una invitación del rey Carlos III para una histórica segunda visita de Estado de Trump, en una ofensiva diplomática que parece haber fructificado.
Un funcionario del gobierno británico comparó el acuerdo con un «documento de condiciones generales» que establecerá tratos, pero también un marco en el que será necesario seguir negociando.
Se centra en sectores específicos, en lugar de ser un Acuerdo de Libre Comercio en toda regla como el que pretende el Reino Unido tras su salida de la Unión Europea en 2020, dijo el funcionario que pidió el anonimato.
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Habrá más negociaciones
Además de abordar los aranceles sobre el acero y los automóviles, fijaría posiciones para las negociaciones sobre posibles tarifas aduaneras futuras en el sector farmacéutico, que es clave.
«Habrá más negociaciones en el futuro», añadió la fuente.
Un acuerdo con Trump es una nueva victoria para Starmer después de que el Reino Unido alcanzara esta semana un acuerdo de libre comercio con India, su mayor acuerdo de este tipo desde que abandonó la Unión Europea.
Trump describió al líder británico como un negociador tenaz, tras la visita de este último a Washington en febrero.
El presidente Trump aplicó aranceles del 10 por ciento a las importaciones de todo el mundo en abril, incluido el Reino Unido, pero congeló temporalmente los aranceles más altos a decenas de países para dar margen a las negociaciones.
La industria cinematográfica, una de las principales exportaciones británicas del sector servicios, también está en el punto de mira de Trump.
Londres aún no ha tomado represalias contra los aranceles de Trump. Tenía mucho interés en llegar a algún tipo de acuerdo con Washington antes de la cumbre entre la Unión Europea (UE) y el Reino Unido del 19 de mayo, prevista para estrechar lazos con el bloque de 27 países.
La UE lucha por alcanzar su propio acuerdo comercial con Estados Unidos.
Bruselas propuso el jueves imponer aranceles a los aviones y automóviles estadounidenses si fracasan las negociaciones.
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Acuerdo estimula los precio deprimidos del crudo
Los precios internacionales del petróleo subieron fuertemente el jueves, impulsados por el anuncio del acuerdo comercial entre Estados Unidos y Reino Unido, el cual generó esperanzas de una flexibilización más generalizada de la guerra comercial iniciada por el gobierno de Donald Trump.
En la plaza de Londres, el precio del barril de crudo Brent del mar del Norte para entrega en julio subió 2.81 por ciento, cotizado a 62.84 dólares. Por su parte, en Nueva York, su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega en junio, ganó 3.17 por ciento, con cierre en 59.91 dólares.
Trump, quien volvió a la Casa Blanca en enero pasado, anunció esta primera tregua en su ofensiva comercial global, aunque los detalles del texto indican un alcance bastante limitado del acuerdo con Reino Unido.
«El movimiento del jueves (en el mercado) refleja la esperanza de que el acuerdo comercial con Reino Unido sea sólo el primero de muchos», declaró a la AFP Rob Haworth, analista de US Bank Wealth Management.
Este compromiso, negociado durante varias semanas, permitirá al Reino Unido abrirse por «varios miles de millones de dólares» a los productos estadounidenses, aseguró Trump. En particular, «a la carne vacuna estadounidense, al etanol y a casi todos los productos que producen nuestros queridos agricultores», detalló.
«Una serie de acuerdos comerciales similares debería reducir la incertidumbre para las empresas y los consumidores, y mejorar las perspectivas económicas», dijo Haworth.