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La región centroamericana enfrenta grandes desafíos en materia de democracia e integración, debido al retroceso democrático de El Salvador y Nicaragua y la parálisis de la Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), debido a que los países miembros no han aceptado a los candidatos que el régimen Ortega Murillo ha propuesto a raíz de la renuncia de Werner Vargas en noviembre de 2023.
Según el séptimo informe Estado de la Región 2024, Nicaragua y El Salvador enfrentan retrocesos significativos en democracia que afectan al resto de la región. El informe es elaborado por el Programa Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible (PEN), una iniciativa de investigación del Consejo Nacional de Rectores (Conare) de Costa Rica, con el respaldo de la Defensoría de los Habitantes y de un equipo multidisciplinario de investigadores.
Según el informe, los países de Centroamérica han experimentado retrocesos políticos e institucionales que, en algunos casos, erosionan o anulan por completo las libertades, derechos y garantías para la convivencia democrática.
El informe expone que la región centroamericana alberga una gran diversidad de regímenes políticos, desde una democracia liberal hasta autocracias, semidemocracias y regímenes híbridos.

Disparidad geopolítica se evidencia en acefalía del SICA
Entre 2021 y 2024, la Secretaría General del SICA estuvo vacante 27 de 48 meses, el 56 por ciento del tiempo. El informe lo atribuye a las “ternas inaceptables” que presentó Managua y a la resistencia de los demás Estados a respaldarlas, una pugna que generó “un amplio y profundo impasse” en la conducción político‑estratégica del sistema.
Esa acefalía se combinó con la caída de las cumbres: de un promedio de cuatro por año entre 2000‑2010 se pasó a 0.8 reuniones anuales en 2021‑2023 (tres en total), la frecuencia más baja desde 1991. Nicaragua no sólo bloqueó la designación del secretario general: su Cancillería llegó a cuestionar la legitimidad de la Dirección Ejecutiva del SICA cuando intentó asumir funciones mínimas en noviembre de 2024.
«En materia de toma de decisiones, el panorama político centroamericano presenta grandes y complejos desafíos. Las diferencias entre los sistemas políticos de la región impiden los puntos de encuentro necesarios para construir acuerdos y permitir que el SICA avance con eficiencia y eficacia. Hay mucha intransigencia, y se observa cuando los países intentan aplicar acuerdos fundamentales de la agenda del SICA», señaló la politóloga costarricense Cecilia Cortés a LA PRENSA.
Añadió que cuando se rompen los puentes y se cierran los canales de comunicación, es muy difícil concretar proyectos de beneficio común.
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«En tiempos en que es esencial actuar conjuntamente, el panorama es incierto y desalentador. Finalmente, quienes pagan las consecuencias son las poblaciones, porque se les niega la posibilidad de mejorar sus condiciones de vida», señaló.

Nicaragua con más inestabilidad que en el siglo XX
Según el informe, El salvador y Nicaragua experimentan situaciones similares o peores a los momentos de mayor inestabilidad social y política en el siglo pasado, mientras que en Guatemala y Honduras los resultados son variables. El informe advierte que en el caso de Nicaragua, la inestabilidad es peor que la década de los ochenta.
«Dos indicadores de ese retroceso son la concentración del poder en la Presidencia y las restricciones a la libertad de expresión. El ataque a la independencia del poder judicial es una de las principales manifestaciones de ese deterioro, cuyas manifestaciones han oscilado entre el atentado a la integridad física de personas funcionarias o su destitución irregular y la restricción de presupuestos para limitar el adecuado funcionamiento de las instituciones, aspectos sobre los que ha llamado la atención distintos informes de organizaciones internacionales», señala el informe sobre El Salvador y Nicaragua.

Cambios en relaciones diplomáticas
Las relaciones y cambios diplomáticos en los países de la región también influyen en la desarticulación de la misma, según el informe.
Menciona que Belice, Guatemala, Costa Rica, Panamá y República Dominicana han decidido estrechar lazos con Estados Unidos, para lo cual han definido acciones que los alejan de los proyectos chinos. El Salvador se ha alejado de los Estados Unidos, aunque durante varios años utilizó el financiamiento chino para proyectos de interés. Señala que recientemente, Honduras ha enfrentado dificultades con Estados Unidos y también ha procurado relacionarse con China.
«Por último, Nicaragua ha recurrido, sin cambiar las condiciones estructurales de inversión y comercio, a mantener su ligamen político y de seguridad con Rusia, así como a buscar soluciones económicas en algunos proyectos chinos anunciados a finales del 2023», señala.
Además, los datos de votación de los países en la Asamblea General de Naciones Unidas reflejan fuertes diferencias en el comportamiento de los países en asuntos claves como la agresión de Rusia a Ucrania.
Sobre Nicaragua, precisamente por la cercanía y apoyo a Rusia y China es considerado un factor de riesgo para la seguridad por la presencia rusa (aunque en mucha menor intensidad que China).
Más populismo
El informe señala que la encuesta del Barómetro de las Américas revela que el 42 por ciento de los nicaragüenses integra el grupo “populista”: ciudadanos que dicen preferir la democracia, pero aceptarían concentrar el poder en un líder fuerte dispuesto a “resolver problemas”, incluso al margen de las reglas democráticas.
Aunque el segmento abiertamente autoritario apenas ronda el 15‑20 por ciento, el informe advierte que el aumento del apoyo a limitar la voz de la oposición —medida que en 2012 respaldaba menos de un cuarto de la población— ha crecido de forma sostenida, impulsado por la inseguridad económica y la pérdida de confianza en las instituciones.
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Costa Rica es el único país con democracia plena
El informe señala que Costa Rica es el único país con democracia plena, mientras que Honduras y Guatemala tienen regímenes híbridos y El Salvador y Nicaragua tienen regímenes autoritarios. Cortés señaló que el hecho de que Costa Rica sea el único país totalmente democrático, pese a la imperfección del sistema, refleja que la región está en grave riesgo.
«Costa Rica también enfrenta riesgos de debilitamiento institucional con la gestión del presidente Chaves; el proceso electoral en curso replantea esa disyuntiva. Si Costa Rica se descompone, el deterioro democrático regional se profundizará», señaló.