La serie titulada así, es un relato crudo, violento y descarnado de la realidad que viven los jóvenes entre los 8 años y 17/18, y que ha impactado de una manera que nos lleva a la vida real de esta etapa de la vida con sus modos de vivirla. Ha sido presentada en una plataforma digital y ha arrasado y sigue haciéndolo en audiencia y reflexión.
El que suscribe ha visto los cuatro episodios que la componen en plano secuencia, o sea sin interrupciones. Es una producción inglesa que relata la vida de un joven de 13 años, que con su mentalidad influida poderosamente por las llamadas redes sociales que le incorporan a su existencia un modo de vida, en la que los valores tradicionales son completamente desechados y entran en la vida cargada de infravalores, horrores falta de educación, autoestima que nace de la burbuja que es internet tan peligroso para estas mentalidades que todavía no se han terminado de formar.
Esta miniserie, que está siendo vista por miles de padres, jóvenes, abuelos (como es mi caso) y los comentarios sobre la misma son acertadísimos, partiendo del hecho que narra incrustado en la sociedad de este mundo en la que como repito, la falta de educación los lleva a cometer las peores actos de su vida, que en algunos o en la mayoría de los casos, también están influidos por la falta de acercamiento entre padres e hijos adolescentes, debido al hecho que la dinámica de la vida, por ejemplo los padres para sostener a la familia en muchos casos ambos trabajan y apenas ven a sus hijos y menos aún conversan con ellos.
El otro plano de esta serie se refleja en el segundo lugar donde conviven los adolescentes, está en las escuelas, donde los mismos apenas se interrelacionan personalmente, sino que lo hacen a través de los teléfonos celulares y aquí también es el nicho donde se abren a lo que hay, bullying, conversaciones a través de emojis, todos ellos empapados del machismo más duro y tóxico, pensar quien si es guapo o feo, que si es atractivo para los compañeros del sexo femenino. Incluso los introduce en la pornografía que está presente en las redes sociales.
Esto precisamente es el hecho relevante que lleva a ese niño de 13 años a cometer el asesinato de su compañera, en lo que parece no preocuparle mucho, pues para sus compañeros eso no cuenta en su vida ya que también cualquiera de ellos también puede llegar a esos extremos. No obstante el hecho no queda impune pues en la serie interviene la policía y se lo lleva detenido, aunque la ley no lo juzga como si fuera un mayor al que podrían acusar de asesinato, homicidio doloso etc.
Vivimos en una sociedad cada vez más digitalizada, donde los valores fundamentales parecen desvanecerse. Es esencial que, como padres, no dejemos de inculcar en nuestros hijos la importancia del respeto: hacia sí mismos, hacia los mayores y hacia los demás. El amor y la disciplina equilibrada son pilares en la formación de individuos íntegros. Recuerdo cómo mis padres me criaron con amor profundo, corrigiéndome cuando era necesario, enseñándome a valorar y respetar a quienes me rodean.
La adolescencia es un momento de la vida en la que los padres deben educar a sus hijos en los valores tradicionales con las que se les educó a ellos, respeto a los padres, a los abuelos, respeto a sí mismos, inculcarles los valores con las que educaron a sus padres, respeto a los maestros, a los mayores de edad, cederles sitios a los mayores en actos en que habiendo personas sentadas y un adolescente está sentado sin que hay un lugar para el mayor cedérselo.
Otro plano de la serie nos muestra como estos jóvenes son egoístas, narcisistas, y se creen que los valores de los mayores han pasado a segundo plano o en la mayoría de los casos desaparecidos, el problema sigue siendo que también la mayoría de los casos, sus actividades son influidas por compañeros de mala catadura. Y es más, creen que no existe la igualdad en los sexos, y que el hecho de ser del sexo masculino los coloca en una situación de privilegio y superioridad, lo que también los lleva a cometer muchos errores en incluso en su futuro cuando dejan la adolescencia.
Hoy más que nunca es absolutamente necesaria la relación padres y adolescentes para de alguna forma contrarrestar esas malas influencias, y hablar no sólo si han sacado notas excelentes, sino sobre lo que pasa en la vida diaria, orientándoles en el sentido de explicarle con amor lo bueno o malo de lo que sucede en la calle.
Vivimos en una sociedad cada vez más digitalizada, donde los valores fundamentales parecen desvanecerse. Es esencial que, como padres, no dejemos de inculcar en nuestros hijos la importancia del respeto: hacia sí mismos, hacia los mayores y hacia los demás. El amor y la disciplina equilibrada son pilares en la formación de individuos íntegros.
Quien suscribe este análisis sobre la serie Adolescentes invita a quienes no la han visto que la buscan en las plataformas y la encuentren y la visualicen más allá de forma utilizada en su producción y se adentren en el fondo de lo que refleja, para que les sirva de profunda reflexión en este mundo en el que se están educando sus hijos tanto en su casa como fuera de ella, en las escuelas, en la calle para que vivan en un mundo alejado de lo peligroso que es vivir con un teléfono en la mano, ya que sus bondades son sobrepasadas por lo malo que encuentran. Este instrumento es una arma que los adolescentes no la deberían tener en sus mochilas de sus vidas en formación.
El autor es abogado nicaragüense radicado en España.