Un hombre de 32 años y cuya identidad se mantiene privada por las autoridades, logró escapar de su madrastra Kimberly Sullivan, de 56 años, que lo mantuvo durante 20 años en cautiverio en su casa en Connecticut, Estados Unidos.
Para poder escapar de su secuestro, el hombre provocó el pasado 17 de febrero de forma intencional un incendio en la habitación donde estaba encerrado, para que los bomberos acudieran a la emergencia y denunciar su encierro. La casa se ubica en Waterbury, al suroeste de Hartford.
«Quería mi libertad», aseguró el hombre, y dijo que todos estos años en cautiverio habían sido de abuso y negligencia.
Según las autoridades, citadas por NBC News, el hombre utilizó un encendedor, desinfectante de manos y papel para provocar el incendio.
En tanto, la mujer fue detenida este miércoles 12 de marzo y acusada de los delitos de agresión en primer grado, secuestro en segundo grado, privación ilícita de la libertad en primer grado, imprudencia temeraria en primer grado y crueldad contra las personas. La mujer negó los cargos.
«En 33 años de aplicación de la ley, este es el peor trato a la humanidad que he presenciado», fue parte de las declaraciones que emitió el jefe de policía de Waterbury, Fernando Spagnolo.
Puede interesarle: La mujer autista que fue encerrada injustamente en un hospital psiquiátrico durante 45 años en Inglaterra
Las autoridades pusieron una fianza de $300,000 dólares a la mujer por el hecho. Este jueves se conoció que pagó la suma de dinero y obtuvo su libertad, pero deberá permanecer en la ciudad y presentarse ante las autoridades.
Cautivo desde los 11 años
El hombre fue hallado en condiciones físicas deplorables, pesa apenas 68 libras, no había recibido atención dental; y permanecía encerrado 23 horas y media al día. «Era peor que las condiciones de una celda de la cárcel», dijo Spagnolo.
Su cautiverio empezó a los 11 años y fue sacado de la escuela en cuarto grado. La habitación era cerrada desde afuera, lo que le impedía salir al exterior.
En su declaración jurada, el hombre aseguró que le permitían salir 15 minutos por las mañanas para realizar quehaceres del hogar y después lo encerraban de nuevo. «Cuando se le preguntó con qué frecuencia se realizaba esta rutina, respondió ‘casi todos los días'», se lee en la declaración, según NBC News.
Lea también: Familia de mujer quemada en el metro de Nueva York pide deportación de acusado a Guatemala
También detalló que la última vez que salió de la casa fue cuando tenía unos 15 años y que su padre, que ya falleció, le permitía salir de su cuarto los fines de semana o lo dejaba arreglar el jardín.
Sobre su alimentación, el hombre dijo que su madrastra le daba dos sándwiches y dos botellas de agua.