Jonathan Loáisiga parecía rumbo al estrellato cuando un brusco cambio de ritmo en una carrera hacia el home plate, tratando de anotar, por poco termina con su historia. Correr nunca ha sido lo suyo, pero aquel día venía desbocado, cuando el coach de tercera base lo detuvo y solo sintió que su pierna se fue en falso, pero no tenía idea de la dimensión de la lesión.
“Sentí un dolor intenso en la rodilla, pero todo empeoró para mí cuando supe que se me había roto el ligamento cruzado anterior y que necesitaría una cirugía”, recuerdo Loáisiga, el artillero del Matagalpa, quien se volvió a convertir en noticia el fin de semana pasado, mientras llegaba a los 100 jonrones en su carrera, una cifra que ya había descartado.
Era el año 2012 y con solo 22 años, dio la impresión de que solo había que tener paciencia para verlo de nuevo en acción. Pero no fue así. La cirugía no salió bien y el Bóer lo abandonó. Y cuando pensó que estaba recuperado, regresó a la actividad con los Dantos, pero después de diez juegos, hasta el hecho de caminar se le había vuelto una dificultad.
“Pensé que no volvería a jugar y me entró una tristeza profunda que de no haber sido por Dios y por mi esposa, no habría tratado de regresar. En 2014 no jugué del todo y cuando traté de volver en 2015 me fue bien (.370), pero al año siguiente me volví a lesionar y ahí sí pensé que ya no había oportunidad de continuar. Y me dediqué a taxear”, recuerda.
Sin embargo, su esposa, Zaydi Hernández, volvió a animarlo y lo empujó para que siguiera en su intento de regresar. Ella se movió a hacer gestiones, tocó muchas puertas y a pesar de que en su mayoría no abrieron, logró que Jonathan fuera operado de nuevo y la recuperación fue magnífica y se trasladó a jugar a Boaco, donde entró como jugador foráneo.
“Siento gran agradecimiento por la gente de Boaco porque me dieron la oportunidad de volver en un momento en el que otros equipos me dieron la espalda. Recuperé la confianza y he logrado mantenerme en acción desde entonces”, reconoce Loáisiga, quien en 2021 tuvo su mejor año con los Productores al batear .348 con 19 jonrones y 90 empujadas.
Luego de otra estadía en los Dantos, se ha unido a Matagalpa, donde puede jugar por asuntos de residencia de acuerdo con su cédula. En 2023 disparó 16 jonrones y el año pasado nueve, así que cerró el 2024 con 99, pero el pasado sábado 1 de marzo ante Madriz, llegó a 100 ante un cambio de velocidad del zurdo Elder Martínez y aún está emocionado.
“Después de todo lo que he pasado, me siento emocionado, agradecido con Dios, con mi esposa a quien le dedico cada batazo. He llegado a 100 jonrones por pura misericordia de Dios y espero seguir sumando más batazos porque también quiero llegar a los 1,000 hits. Así que hay que seguir”, dice Loáisiga, a pesar de que él mismo creyó que eso no era posible.