Marco Antonio Figueroa ha conseguido casi todo con la Selección Nacional. Desde que asumió el cargo en 2022 le dieron las condiciones que ningún otro seleccionador ha gozado en la historia y ha respondido con resultados y buenas presentaciones internacionales. A la etapa del técnico chileno le faltan dos logros para acabar cualquier discusión sobre sus huellas en Nicaragua: ganarle a una selección de mayor jerarquía y participar en la Copa Oro.
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Nicaragua obtuvo una clasificación a la Copa Oro bajo la dirección del Fantasma Figueroa. La Azul y Blanco terminó invicta en la Liga B de Naciones 2023, ascendió a la Liga A y consiguió su boleto al torneo de selecciones más importantes de la región, pero la Concacaf sancionó a Nicaragua por la alineación indebida de Richard Rodríguez arrebatándole todo lo que había conquistado. El año siguiente volvió a lograr el ascenso a Liga A y la permanencia junto a la oportunidad de avanzar otra vez a la Copa Oro a través de la eliminatoria ante Guadalupe el 21 y 25 de marzo.
El Fantasma Figueroa sabe que este partido es el más importante en los primeros seis meses del año y el duelo que le recuerde ese amargo momento del 2023. «Tuvimos la oportunidad de ir a la Copa Oro, pero no se dio por el castigo. Queremos que este grupo de muchachos se gane el derecho de estar en un lugar donde pudo estar la última vez. No lo veo como revancha, sino como justicia porque son rivales y épocas distintas. Nosotros estábamos en la Liga B y ahora en la Liga A», explicó el técnico chileno a los periodistas que asistieron al último día del microciclo de esta semana.
Guadalupe es una selección fuerte del Caribe. No es la más relevante pero cuenta con jugadores en diferentes partes de Europa, principalmente Francia. En la Copa Oro 2009 le ganó 2-0 a la Azul y Blanco.