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Ante una sostenida recuperación de los depósitos del público, el régimen de Daniel Ortega ordenó una reforma a la Ley del Sistema de Garantía de Depósitos mediante la cual incrementó a 12 mil dólares, el saldo máximo protegido de cada depositante en caso de una quiebra bancaria.
Hasta ahora cada ahorrante tenía asegurado un monto de hasta 10,000 dólares, pero tras el ajuste se le agregó 2,000 dólares más. Esto significa, por ejemplo, que si una o varias entidades financieras entran en proceso de liquidación, un depositante tiene garantizado la recuperación de hasta 12,000 mil dólares independientemente del número de cuentas que tenga en todo el sistema financiero nacional. Además este saldo incluye el principal e intereses devengados hasta la fecha del inicio del proceso de restitución del dinero al depositante.
El fondo del depositante puede estar en concepto de ahorro, depósitos a la vista, depósitos a plazo o a término de las personas naturales o jurídicas, conforme a los procedimientos que establece dicha ley. El régimen atribuyó su decisión a la «expansión de los depósitos y el comportamiento de la cartera crediticia, existe un espacio financiero para aumentar la contribución y cobertura del Fogade», se explica en la exposición de motivos de la reforma que fue aprobada ayer por los diputados, controlados por la dictadura.
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Depósitos siguen creciendo
Hasta noviembre del año pasado los depósitos en el sistema financiero nacional sumaban 240,439 millones de córdobas, superior a los 216,759 millones de córdobas en diciembre del 2023.
El monto en concepto de depósitos observado al corte del 2024 es bastante superior a los 127,434 millones de córdobas que habían al cierre del 2018, en medio de la convulsión política, que provocó una salida masiva de depósitos y que ocasionó que el Banco Central le inyectara recursos a los bancos para evitar un desastre financiero.
En tanto, la cartera de crédito neto en el penúltimo mes del año pasado ascendió a 202,832 millones de córdobas, superior a los 170,952 millones de córdobas en el 2023. El saldo está muy por encima de 145,426 millones de córdobas.
Más ajustes
Paralelo al aumento de la cobertura del saldo garantizado al depositante, con la reforma ayer también se ordenó aumentar el porcentaje requerido del sistema financiero nacional en manos del Fondo de Garantía de Depósitos de las Instituciones Financieras de Nicaragua (Fogade).
Con ello, el porcentaje de la prima anual que deben pagar a las instituciones financieras del Sistema de Garantía de depósitos pasó de 0.25 por ciento a 0.30 por ciento, «ya que esta medida permitirá enfrentar y mitigar posibles riesgos, así como mejorar la estabilidad y liquidez del sistema financiero nacional».
Hasta el 31 de diciembre del año pasado, el saldo en poder del Fondo de Garantías de Depositos (Fogade) ascendió a 285.4 millones de dólares, dinero que suele estar depositado en las arcas del Banco Central de Nicaragua.
Otros cambios
También en el marco de la reforma se le quitó al Fogade la facultad de intervenir y liquidar una institución financiera, la que quedará exclusivamente por la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif), esto en el marco de la Ley del Sistema Monetario y Financiero, recientemente aprobada en la Asamblea Nacional.
Igualmente se cambió la forma de sanción a las entidades financieras que incumplan con el pago de su cuota inicial y de las primas anuales. Hasta ahora si una institución incumplía, se le aplicaba una multa de entre 4,000 y 40 mil dólares, sin embargo, ahora se aplicará una multa equivalente al 0.001 por ciento o el 0.125 por ciento del patrimonio de la entidad, según sea el caso.
El Fondo de Garantía de Depósitos de las Instituciones Financieras de Nicaragua surgió en el contexto de las quiebras bancarias entre el 2000 y 2001, que derivó en la intervención y liquidación de cuatro importantes bancos.
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