Una imagen de Sucre Frech en sus inicios en la radiodifusión, narrando un partido de beisbol. Sucre era amo y señor de la descripción. Llevaba a los oyentes al escenario del juego mediante su voz y sus ocurrencias. Era una habilidad única que poseía porque era un artista del micrófono y también de las tablas. Su otra gran pasión era el teatro. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH

Sucre Frech: una vida entre el deporte y el teatro

“Te fuiste Marcelino” y “La pelotita, la pelotita, la pelotita…”, son dos frases del considerado más grande narrador deportivo de Nicaragua, que locutó durante la época dorada de la radiodifusión nicaragüense.

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El ruido era tan ensordecedor que Sucre Frech tuvo que dejar de narrar el juego. Unos 30 mil aficionados abarrotaban el Estadio Nacional aquel 3 de diciembre de 1972 y enloquecieron viendo a la Selección Nacional de beisbol derrotar a Cuba dos carreras a cero. El cubano era un equipo, aparentemente invencible, con casi todos sus jugadores con nivel de grandes ligas.

La voz de Sucre se agigantó en aquella ocasión, de la mano de su potente narrativa, pero al final no fue capaz de achicar los gritos eufóricos de los fanáticos nicaragüenses que se dieron cita en el estadio para presenciar el juego más famoso del beisbol nicaragüense.

Sucre Frech nació en Masaya el 17 de julio de 1925, de padres palestinos que se asentaron en esta ciudad en 1918 procedentes de la ciudad de Belén.

Sucre se inició en la locución deportiva al lado del famoso René “el Chelito” Cárdenas en la radio La Voz de América Central y se consagró con sus inolvidables transmisiones en la famosa emisora radial Estación X, al lado de su colega Armando Proveedor, otro gran narrador deportivo.

Por esas cosas del destino, el mes de enero fue especial para marcar los aspectos más importantes en la vida de Sucre Frech. En enero de 1956 contrajo matrimonio con su esposa doña Nany, cuyo nombre original era Adriana Zablah-Touché, también de origen palestino y de la misma ciudad de Belén. El 10 de enero de 1977 sufrió su primer infarto y, el 28 de enero de 1991 Sucre falleció a la edad de 65 años, dejando un legado imborrable en la memoria de los nicaragüenses como la mejor voz de la radiodifusión deportiva.

Sucre, el día de su boda con doña Nany. Fue un matrimonio sólido que duró 35 años. Doña Nany era siete años mayor que el Turquito y falleció 23 años después que él, a la edad de 97 años, en el 2014. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Una serie de fotografías del álbum familiar que muestran varios aspectos de Sucre, que era un personaje histriónico. Por algo amaba también el teatro. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Sucre Frech en sus años mozos. Por su origen palestino se ganó el apodo de “el Turco” o “el Turquito”, sobrenombre que los nicaragüenses suelen asignar a las personas de origen árabe, aunque no necesariamente hayan nacido en Turquía. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Sucre, el segundo de la izquierda, en una transmisión deportiva. En esos años las ondas hertzianas eran amo y señor de los medios de comunicación masivos. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Posando con su automóvil en el volcán Masaya. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Sucre amaba la naturaleza y cabalgar, incluso tuvo caballos de carrera, pero se dio cuenta que salía caro mantenerlos. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
En una transmisión internacional de boxeo, deporte que le apasionaba tanto como el beisbol, sobre todo cuando narraba las peleas del Flaco Explosivo, Alexis Argüello, y en las que nació su famosa frase: “Alexis, muchacho loco, me vas a matar”. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Sucre Frech al lado de Rafael “el Capi» Obando, quien era la segunda base de la Selección Nacional de Beisbol de 1972. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Sucre Frech y su esposa Nany, ambos de origen palestino y de la misma ciudad de Belén. A su llegada a América, la familia de Sucre se asentó en Masaya, Nicaragua, y la de Nany en Santa Tecla, El Salvador. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
El Turquito sobre las tablas. Su otra pasión, aparte de la locución, fue el teatro. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Un cartel de agosto de 1964 en el Teatro González, que también tenía sala de cine, anunciaba la obra “Puebla de las mujeres”, en la que Sucre Frech participaba con el grupo del Teatro Experimental de Managua. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Su compañera de teatro, Myrian Hebé, decía que Sucre era todo un caballero, como pocos, y excelente actor. Sucre llegó a ser el tesorero del Teatro Experimental Managua y supo dividir su tiempo entre su familia, la locución y la actuación. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Sucre entrevistando al rey del hit en la Carpa Mayor, el ex big leaguer Pete Rose y posteriormente mánager de los Rojos de Cincinnati. LA PRENSA/ CORTESÍA/ FAMILIA FRECH ZABLAH
Con los mánager Argelio Córdova, de Chinandega, y Heberto Portobanco, de Granada. LA PRENSA/ ARCHIVO
En su época de ministro de Deportes, durante el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro. Sucre aparece en esta imagen lanzando la primera bola en un juego inaugural de la liga Mayor A de beisbol departamental. LA PRENSA/ ARCHIVO
El cortejo fúnebre de Sucre Frech sale del Estadio Nacional el 29 de enero de 1991 rumbo al Cementerio General. Desde esa fecha murió el personaje y nació la leyenda. Entre los logros de Sucre está haber sido galardonado cinco veces (1961-62-63-64-65) con el Monje de Oro, al mejor y más popular locutor deportivo de Nicaragua. LA PRENSA/ ARCHIVO
La Prensa Domingo Nicaragua Sucre Frech archivo

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COMENTARIOS

  1. Hace 1 año

    «Pasó de noche la pelota». «La bola se va, se va, se va.»

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