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Inmigrantes. Marco Rubio podría haber crecido en la Cuba de los Castro, pero lo hizo en el Estados Unidos de Richard Nixon, Gerald Ford, Jimmy Carter y Ronald Reagan. Nació en Miami, el 28 de mayo de 1971, hijo de Mario y Oriales Rubio, inmigrantes cubanos que llegaron a Florida en 1956 sin saber inglés. Cuando Marco tenía 8 años, la familia se mudó por un tiempo a Las Vegas, donde su padre trabajó como mesero en banquetes y barman, mientras su madre laboraba como camarera en hoteles, además de cuidar de la casa y los hijos.
Deporte. Cuando estaba en la escuela secundaria jugaba futbol americano y soñaba con llegar a la NFL, pero solo recibió ofertas de dos universidades. Según Los Ángeles Times, Rubio eligió el Tarkio College, situado en un pueblo rural de menos de 2 mil habitantes en Missouri; sin embargo, cuando esa universidad se declaró en bancarrota y él tuvo una lesión, dejó el futbol americano y se transfirió a una universidad de Florida. En 1993 se graduó de Ciencias Políticas en la Universidad de Florida y en 1996 obtuvo el posgrado de Derecho en la Universidad de Miami.
Porrista. Su esposa, Jeanette Dousdebes, es hija de inmigrantes colombianos. En su juventud fue cajera de banco y porrista del equipo de futbol americano Miami Dolphins. Conoció a Rubio durante un evento de un centro comunitario, cuando ella tenía 17 años y él estudiaba en la Universidad de Florida, a cinco horas en carro de Miami. En los primeros años mantuvieron una relación por correspondencia y se casaron en 1998. Tienen cuatro hijos.
Pelotazo. En agosto de 2015, cuando era precandidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Rubio tuvo un percance deportivo durante un picnic familiar. Ante las cámaras de la prensa, el entonces congresista de la Florida quiso intercambiar algunos pases de futbol americano con los presentes. Desafortunadamente acabó conectando un pelotazo en el rostro de un niñito que quiso participar. El video del incidente se viralizó en redes sociales.
Nicaragua. Rubio se caracteriza por su discurso frontal contra las dictaduras de Nicaragua, Venezuela y Cuba. Desde la crisis de 2018 ha denunciado los abusos de la dictadura Ortega Murillo y la ha presionado, abogando por medidas duras de parte de Estados Unidos y la comunidad internacional. Fue uno de los promotores de la Ley Nica Act, para sancionar a funcionarios de la dictadura. Calificó de “fraude descarado” los comicios de 2021 y en 2022 continuó pidiendo sanciones duras contra el régimen. En enero de 2024 solicitó al gobierno de Joe Biden que Nicaragua fuese declarado estado patrocinador de la trata de personas.
Amenaza. Recientemente, durante una audiencia sobre la nominación para ser secretario de Estado de Donald Trump, Rubio expresó que Nicaragua representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. Esto se debe a que la dictadura Ortega Murillo ha convertido el país en una puerta de entrada para inmigrantes irregulares que vuelan sin visa desde cualquier parte del mundo en su ruta hacia Estados Unidos. También acusó a la dictadura de “invitar” a los rusos a “establecer un ejército en Nicaragua, en nuestro hemisferio”, lo cual es una amenaza “que debe ser abordada”.
Vetado por Ortega. En diciembre de 2014, Daniel Ortega anunció que el entonces senador Marco Rubio y la congresista Ileana Ros-Lehtinen estaban en una lista de extranjeros que no pueden ingresar a Nicaragua, en reciprocidad a las restricciones migratorias que Washington impuso a varios funcionarios del gobierno venezolano. “¡Oh, No! Mis planes de vacaciones de verano están en ruinas”, expresó Rubio con sarcasmo en su cuenta en Twitter, mientras que Ros-Lehtinen dijo en la misma red social: “Es un honor que un gamberro como Ortega me prohíba ingresar a Nicaragua. Lástima que también prohíbe la libre expresión y erosiona los derechos humanos”.
Rivales. Aunque ahora ocupa uno de los cargos más importantes del gobierno de Donald Trump, hace unos años fueron rivales. El senador Rubio ganó popularidad a nivel nacional en 2016 cuando intentó ganar la candidatura presidencial republicana en las primarias en las que finalmente fue elegido Trump. En esa época tuvieron algunos choques, Rubio llegó a tildarlo de “estafador” y el magnate neoyorquino lo menospreció llamándolo “Pequeño Marco”. Pero Rubio se mostró leal durante la administración de Trump y tuvo un papel destacado durante la campaña electoral de 2024. Aunque Trump no lo nombró compañero de fórmula, lo recompensó con el cargo de secretario de Estado.
Migración. En cuanto al tema de los inmigrantes, Rubio se ha mostrado en línea con Trump, prometiendo una “política exterior pragmática” que en el caso de América Latina se centrará en “frenar la migración masiva” y “garantizar la seguridad de las fronteras”. “Nuestras relaciones diplomáticas con otros países, particularmente en las Américas, priorizarán la seguridad de las fronteras de América, parar la migración ilegal y desestabilizadora, y negociar la repatriación de migrantes ilegales», advirtió el reciente 22 de enero.
Católico. Aunque en su niñez asistió al culto mormón, Marco Rubio profesa la religión católica. En febrero de 2013 la revista Time publicó una foto de Marco Rubio en su portada, acompañada de un gran titular que lo calificaba como “el salvador republicano”. El senador se apresuró a contestar a través de su cuenta de Twitter (ahora X): “Solo hay un salvador y no soy yo”.