Julio Moya, uno de los más grandes lanzadores que ha tenido el beisbol nacional. LA PRENSA/ARCHIVO

Legendario tirador leonés enfrenta crítica situación con su salud

Se informa que este jueves será intervenido quirúrgicamente en un hospital de la ciudad de León

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Julio Moya, una de las grandes figuras del beisbol nacional y el más dominante lanzador que se vio en la década de los años ochenta en los Pomares, atraviesa serios problemas de salud y este jueves será intervenido quirúrgicamente en un hospital de la ciudad de León.

Moya, de 68 años y originario de la comarca La Fuente, municipio de Malpaisillo, León, ha enfrentado severos problemas renales desde hace muchos años, sin embargo, complicaciones relacionadas con la diabetes son las que ahora lo han llevado al quirófano.

“La situación está bastante compleja porque incluso se está hablando hasta de una amputación, pero vamos a esperar cómo avanzan las cosas en las siguientes horas, aunque el pronóstico no es muy alentador”, aseguró una fuente consultada por La Prensa desde León.

A través de una carrera que afectada por lesiones se redujo a cinco campañas completas y otras cuatro de actuaciones esporádicas, Moya acumuló balance de 67-32 y 2.05 en 824.1 innings, con 26 blanqueadas, 69 juegos completos, 507 ponches y 136 bases por bolas.

Su temporada cumbre fue en 1983 cuando registró marca de 21-3 y 1.85, empatando el récord de nueve blanqueadas, 20 juegos completos en 24 aperturas y 199 episodios laborados. En 1984 se adjudicó la triple corona con 12-2, 95 ponches y el histórico 0.14 en efectividad.

Ese mismo año (1984) se apuntó la única victoria de Nicaragua en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, al derrotar 4-3 a Canadá en un trabajo de 12 innings y solo una carrera limpia. Luego en el Mundial de Cuba tuvo 4-0 y 1.87 para un equipo que cerró con 5-8 el torneo.

Un año antes, había acumulado 3-1 y 2.11 en los Panamericanos de Caracas, donde se ganó plata con una tropa que cerró con 6-4. Y más atrás, en 1978 en los Juegos de Medellín tuvo 3-0 y 1.89 en 19.1 innings, desde un staff nica que lanzó para 5.13 de forma colectiva.

Y como siempre se crecía en los momentos cruciales, Moya tuvo 5-0 y 0.41 en 43.2 innings en dos Finales que participó ante el Frente Sur y la Costa Atlántica respectivamente. Incluso, hubo una semifinal en la que ganó los tres juegos del León a los Industriales en 1984.

En un detalle que recogió nuestro excompañero de trabajo Gerald Hernández, se indica que Julio entre 1982 y 1984, lanzó en 58 juegos, 56 como abridor y completó 42 de ellos. Su récord fue de 40-7 y 1.24 en 413.2 innings. Luego se lastimó y ya no pudo volver a su nivel.

Sin embargo, sus huellas están ahí indelebles, firmes y seguro van a perdurar a través del tiempo, mientras tanto, esperamos que Moya pueda esquivar esta dificultad y pueda salir adelante, pese a los pronósticos nada alentadores que están llegando desde la ciudad de León.

Deportes Julio Moya archivo

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