Los Gigantes de Rivas no han podido celebrar mucho en la actual temporada. LA PRENSA/ARCHIVO

Estas son las razones por las cuales los Gigantes de Rivas van últimos en la Liga Profesional

Aunque aún queda un buen trayecto por recorrerse, no deja de ser curioso ver al equipo sureño de último en la tabla de posiciones

Mientras el Bóer conserva su invicto de 4-0, en gran parte porque la lluvia le ha impedido jugar sus últimos desafíos, los Gigantes de Rivas, campeones de la última edición de la Liga Profesional, han resbalado hasta el fondo y con marca de 2-5 están en el último lugar.

Su última derrota llegó este lunes 9-8 ante los Leones, quienes resistieron un intento de rebelión iniciado por los sureños en el noveno episodio, pero se quedaron cortos, a pesar de un ataque global de 11 hits que incluyó jonrones de Cheslor Cuthbert y Lázaro Alonso.

Y aunque no es momento de hacer dramas, tampoco es un asunto para tomarse a la ligera. Iniciar con 2-5 en una temporada de 32 partidos suele ser más relevante de lo que se piensa. No es para sonar las alarmas, pero es necesario cambiar la ruta de los acontecimientos lo antes posible.

Como es costumbre, los Gigantes han confeccionado un equipo talentoso que por lo general agrupa a los mejores jugadores extranjeros y gran parte de los mejores a nivel nacional, pero la combinación no ha funcionado, al menos no en sus primeros partidos del torneo.

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¿Y cuál es la causa para este inquietante despegue? Los Gigantes batean para .285, que podría verse como un buen promedio colectivo para los estándares habituales en cualquier torneo, sin embargo, es el más bajo entre todos los cinco equipos que actúan en la Liga Profesional.

Los Tigres de Chinandega batean para .352, el Bóer para .326 y el Tren del Norte para .313, en tanto, los Leones tienen .291, que está encima del .285 de los Gigantes. Es decir, en una liga en la que se batea bastante, los sureños están siendo los menos productivos con el madero.

Y también son los más discretos en pitcheo. De hecho, todos los equipos están lanzado flojo en la temporada, pero los Gigantes han sido los más débiles con 6.25 de forma colectiva, inferior al 6.22 de los Tigres, 5.89 de los Leones, .5.03 del Bóer y 4.96 del conjunto de Estelí.

No obstante, cuando usted revisa el plantel sureño y encuentra a jugadores de calibre de los exbig leaguers Rusney Castillo, Michael Kickham y Cheslor Cuthbert, más Lázaro Alonso, Wuillians Vásquez, Raudy Read, Jesús Valdez y Yosmany Guerra, espera una reacción.

Incluso, en el staff de pitcheo, a pesar de los números, cuando se tiene a mano a Yunieski García, Marcos Frías, Leonardo Crawford, Samuel Adames, Osman Gutiérrez y Carlos Sanó, entre otros, sabe que las cosas pueden mejorar, pero debe haber cierto sentido de urgencia.

Para los estándares de una franquicia que ha sido consistente en su desempeño y que ha estado en las últimas cuatro Finales de forma consecutiva y en nueve disputas del título durante sus 11 años de existencia, no deja de ser sorprendente verlos en el fondo de las posiciones.

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