Geovanny Alexander Fonseca Mendieta, de 41 años, quien la noche del pasado 21 de agosto mató a su expareja Erika Martínez Martínez, de 34 años, pasará el resto de su vida en la cárcel.
Asi lo decidió la jueza Quinto de Distrito Especializado en Violencia de Managua, Henryette Casco Batres, quien lo ha condenado a prisión perpetua.
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La sentencia de cadena perpetua le fue notificada a Geovanny Fonseca el 18 de octubre, ocho días después que él se declaró culpable.
El femicidio aconteció la noche del pasado 21 agosto en la capilla del Hospital Militar, donde Geovanny Fonseca encerró a la fuerza a Ericka Martínez y le propinó 31 cuchilladas en distintas partes del cuerpo.
Martínez era trabajadora administrativa del Hospital Militar.
Tres agravantes
En la sentencia la jueza especializada en justicia de género señala que en la ejecución del femicidio se dieron tres agravantes o circunstancias desfavorables para el reo.
La primera agravante señalada en la sentencia condenatoria es la alevosía; esto porque el ahora condenado actuó de manera «deliberada y atroz al realizar todos los pasos para cometer el crimen».

La jueza Henryette Casco también explica que en el perpetración del femicidio hubo ensañamiento, a como lo demuestran las 31 estocadas propinadas a la victima.
La tercera agravante señalada en la resolución condenatoria es el hecho que el femicidio se cometió en un lugar poblado, como es la capilla del Hospital Militar.
La estaba espiando
Ericka Martínez trabajaba en el Hospital Militar, hasta donde el femicida confeso llegó a vigilarla y a esperar a que saliera de su turno de trabajo, a eso de las 5:00 de la tarde.
Geovanny Fonseca, una vez que tuvo a la víctima a la vista, la interceptó para exigirle que reanudaran su relación de pareja, pero como ella se negó, Fonseca procedió a propinarle 31 cuchilladas en diferentes partes del cuerpo.
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La víctima era madre de un adolescente de 17 años y un niño de 9 años y según la acusación, a partir de febrero del 2023 empezó a tener una relación de pareja con el ahora sentenciado, quien trabajaba como vigilante en el mismo hospital, pero debido a la constante violencia y acoso, Martínez decidió terminar la relación.