La embajadora de Israel en Costa Rica, Mijal Gur-Aryeh, consideró una «broma mala» la nota de Nicaragua que pide respeto a los derechos humanos cuando el dictador Daniel Ortega comete violaciones contra el pueblo nicaragüense.
«Me parece una broma, es increíble, increíble…», fue la primera reacción de la embajadora tras conocer que el régimen de Nicaragua se había quejado ante las Naciones Unidas (ONU) de su país.
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La diplomática a continuación manifestó que el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua usa su membresía ante las Naciones Unidas para aparentar que es un gobierno democrático y respetuoso de los derechos humanos, pero eso no es la realidad.
«Es verdaderamente una broma escuchar que Ortega, que comete crímenes contra su población, usa estas palabras de derechos humanos; y puedo solo decir que es un ejemplo de la instrumentalización que intentan hacer países no democráticos de la carta de las Naciones Unidas, que no implementan ni ellos mismos», dijo la embajadora israelí.
La diplomática invitó a Ortega a visitar Israel, para que vea por él mismo «cómo funciona una democracia verdadera» con libertad de expresión, libertad de prensa, libertad de culto, libertad de academia, con cortes de justicia y respeto a las minorías.
«El señor Ortega o tal vez ustedes pueden visitar Israel para ver cómo funciona una democracia con derechos humanos…», dijo la embajadora.
Al final de su alocución, a través de una conferencia de prensa virtual, la diplomática repitió que la nota de Nicaragua ante la ONU «es verdaderamente una broma mala».
Queja de Ortega ante la ONU
En una reciente entrevista a LA PRENSA, la embajadora Gur-Aryeh dijo que Nicaragua se ha convertido en una plataforma para el terrorismo en la región, lo que motivó la queja de la dictadura de Daniel Ortega ante las Naciones Unidas.
El régimen de Ortega y su eposa, Rosario Murillo, expresaron en una nota divulgada este lunes 21 de octubre que «tales declaraciones (de la embajadora isralí) tienen el objetivo de desviar la atención del genocidio que está llevando a cabo Israel en los territorios palestinos ocupados, las flagrantes violaciones de derecho internacional humanitario, así como los sistemáticos crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra que son el resultado de una política de terrorismo de estado».
Como ya lo había expresado en la entrevista con LA PRENSA, la embajadora Israelí reiteró que su país está muy preocupado por la estrecha relación entre Nicaragua e Irán, pero también con grupos terroristas como Hezbolá, mencionando que en la última juramentación presidencial de Ortega, uno de sus invitados fue un funcionario iraní que Interpol busca por los ataques terroristas ocurridos en los años noventa en Argentina.
«Los ataques más grandes en suelo de América Latina fueron perpetrados en Irán en Buenos Aires en 1992 y en 1994. Ahora vemos un acercamiento muy peligroso con Irán y Nicaragua», dijo la embajadora.
«Las fronteras de la región son bastantes permeables y pueden pasar entre los países, estamos muy preocupados por estas situación», advirtió la embajadora.