El nuevo cliché de los discursos del dictador Daniel Ortega es atacar a Israel y mostrarse solidario con Palestina, países sumidos en un conflicto histórico y agravado por la brutal respuesta israelí a la masacre cometida por el grupo terrorista Hamás el 7 de octubre de 2023.
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En el pasado acto por el 45 aniversario de la Policía, Ortega habló del sufrimiento del pueblo palestino y lanzó descalificaciones contra Israel, tres días después de romper relaciones diplomáticas con este último país.
Para los críticos, ya es una marca de los discursos de Ortega prestar más atención a los problemas internacionales e ignorar los acontecimientos nacionales, incluyendo la reciente muerte de su hermano, Humberto Ortega, quien fue fundador y jefe del Ejército de Nicaragua.
Ortega se cree un líder internacional
El economista y también opositor nicaragüense, Juan Sebastián Chamorro, dijo que Ortega está convencido de que es un referente de la política internacional, que debe manifestar su mensaje al mundo.
«Vive en la creencia de que es un líder internacional y por eso tiene esa preferencia a los temas internacionales, que es básicamente el mismo discurso antimperialista, anticolonialista de los años ochenta», manifiesta.

Chamorro no duda que las consecuencias del conflicto Israel-Palestina suscitan un interés mundial y la solidaridad para las víctimas civiles, pero considera que en el caso de Ortega lo motivan intereses políticos.
«Él obviamente se está montando en esta ola de expresiones, para alinearse con un aliado estratégico que es Irán y por extensión con Rusia, por la vía de los sirios», explicó Chamorro.
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El opositor consideró que aunque los discursos de Ortega sean repetitivos y monótonos, siempre se les debe poner atención, porque no deja de ser una persona que tiene en sus manos el futuro del país
«Siempre son importantes los discursos de cualquier persona que ostente legítima o no legítimamente, como el caso de Ortega que es un dictador, lo que diga, porque eso ayuda a entender lo que está pensando y cuáles son las prioridades, por eso hay que poner atención a estos discursos aburridos, repetitivos y reiterativos que sean, porque se le puede salir algún tema o puede omitirlo, como es el caso de esta comparecencia después del fallecimiento de su hermano Humberto Ortega, en la cual no hizo referencia en los absoluto», valoró Chamorro.
Narcisismo
Un experto en relaciones internacionales, que habló bajo condición de anonimato, también señaló que el ámbito internacional siempre ha sido atractivo para Ortega, pero no porque tenga interés real en contribuir a la solución de los problemas que afligen al mundo, sino por su obsesión de destacar a nivel internacional.
«Su interés más bien está guiado por el narcisismo, por su gusto megalómano de aparecer como gran líder mundial. Por otro lado, con las posiciones radicales y extremistas que sostiene alienta un discurso que lo identifica con el sandinismo de los años revolucionarios y los movimientos populares del tercer mundo y que le sirve para ocultar la verdad de lo que realmente ocurre en Nicaragua», dijo el experto.
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Además destacó que «la solidaridad con el pueblo palestino no es nueva, como tampoco son nuevos los excesos y violaciones a los derechos humanos de los palestinos por parte de Israel».
Aun así, el experto defendió que Nicaragua se sume a los mensajes de solidaridad del mundo. «Nicaragua es un país pequeño y pobre, pero eso no significa que no pueda dejar oír su voz a favor de la paz, uniéndose a los esfuerzos que realizan otros líderes y países», agregó.
Una estrategia cínica
El politólogo y presidente de la Red Liberal de América Latina (Relial), Félix Maradiaga, valoró que la ruptura diplomática con Israel y la intensa solidaridad de Ortega con el pueblo palestino son acciones que se ajustan a su alineación con el bloque de países que adversan a Estados Unidos.

Liberal de América Latina (Relial). LA PRENSA/Cortesía
Maradiaga dijo que estas acciones «no deben interpretarse como un gesto de solidaridad con el pueblo palestino, sino como parte de una estrategia cínica que oculta intereses oscuros».
«La ruptura de relaciones con Israel no es un evento aislado. Es una continuación de la postura antisemitista de Ortega y su disposición a ser un peón en las redes globales de terror. Desde los años 80, el régimen sandinista ha atacado a la comunidad judía en Nicaragua y ha cerrado sus instituciones», rememoró el politólogo.
Colaboración con redes terroristas internacionales
También recordó las conocidas «alianzas que Ortega ha consolidado con regímenes autoritarios y grupos extremistas».
«El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) tiene una larga historia de colaboración con redes terroristas internacionales, que se remonta a los años 70, cuando sus guerrilleros recibieron entrenamiento militar en campamentos palestinos. Esta alianza quedó en evidencia con la participación de miembros del FSLN en actos terroristas internacionales, como el fallido secuestro del vuelo 219 de El Al en 197», manifestó Maradiaga.