De todos es sabido que el gobierno de Pedro Sánchez está en el poder por aliarse con todo lo mejorcito de España, pues su partido, el PSOE del que es secretario general, no ganó las elecciones pero el sistema parlamentario le permitió juntarse con los independentistas de Junts por Cataluña, que dirige el fugado Puigdemont, quien tiene cuentas pendientes con la justicia por haber declarado la independencia de Cataluña, pero tiene un arma poderosa en forma de siete escaños en el Congreso de los Diputados, sin los cuales Sánchez no sería hoy presidente del gobierno.
Además se alió con el Partido Nacionalista Vasco (PNV) que le aportó otros cinco escaños y también con los filoetarras de EH/Bildu, con otros seis escaños, más uno de un diputado del Bloque Nacionalista Gallego, más los 148 suyos le permitió sumar la mayoría absoluta de 178 escaños y así auparse a la presidencia del gobierno pactando con el mismo diablo si fuere necesario dado su narcisismo, prepotencia y arrogancia.
Después de su alianza con Sumar, un conglomerado de pequeñas formaciones izquierdistas que se formó para dar apariencia de ser un partido de izquierdas presidido por Yolanda Díaz, hoy 3ª vicepresidenta del gobierno y ministra de Trabajo, desde diciembre de 2023 es la cabeza del gobierno que está en el filo de la navaja debido a los acontecimientos que les relato a continuación.
La esposa de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, se encuentra imputada por haber cometido presuntamente varios delitos entre ellos tráfico de influencias y corrupción en los negocios por una denuncia del organismo Manos Limpias, ya que entre otras cosas que se investigan están los siguientes: ser directora de una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid sin tener títulos que avalaran su posición, haber gestionado el rescate de una compañía aérea casi en quiebra, en la que el gobierno presidido por su marido soltó 400 millones de euros para reflotarla, adueñarse de un software que por sus influencias pagaron varias empresas que lo hacían para la UCM, en medio de todo esto al parecer los millones de recuperación de Globalia se hizo con dinero de la Unión Europea.
Pero no paran allí los desmanes del gobierno Sánchez, ya que uno de sus hombres de confianza y que era el secretario de organización del partido, y ministro de Obras Públicas y Movilidad Urbana, José Luis Ábalos, en tiempos de la pandemia y en connivencia con su asesor de confianza llamado Koldo García Izaguirre, se dedicaron a través de organismos dependientes del Ministerio a comprar cientos de millones de mascarillas que se usaron para evitar la contaminación del virus del covid por mediación de la empresa Solución de Gestiones y Apoyo a Empresas que sin guardar los mecanismos de compra establecidos en la ley vendieron a Adif, Puertos del Estado, Secretaría de Estado de Seguridad y otras dependencias dependientes de ministerio de Ábalos, y así lograr magras comisiones que pasaron a engrosar los bolsillos de Koldo y otros como un tal Aldama que era al parecer el conseguidor y que se encuentra en prisión por tales delitos conexos con otros en los que según el resultado de los investigaciones también estaba en la trama de Begoña Gómez.
A todo esto, Ábalos fue destituido de su cargo, no obstante, en las últimas elecciones el PSOE lo puso en su lista de diputados, cargo que aun hoy ostenta a pesar de que el partido le pidió el escaño, pero no lo dejó y aunque fue dado de baja en el partido sigue en el llamado grupo mixto, donde van los que se quedan sin partidos por razones varias.
Pero el juez que lleva el caso Koldo, a la vista de las pruebas presentadas por Unidad Central Operativa de la Guardia Civil en funciones judiciales que obra en poder del magistrado, ha pedido a la presidencia de las Cortes que certifique que Ábalos es diputado, para desaforarlo e imputarlo. No se sabe una vez que se cumpla ese trámite qué rumbo tomará la instrucción del caso. No hay que olvidar que Ábalos conoce profundamente tanto al PSOE del que fue su secretario de organización y al mismo presidente Sánchez del que fue su mano derecha y uno de los pilares que hizo que Sánchez llegara a la Moncloa. Entre otros temas, Ábalos fue quien permitió la entrada de Delcy Rodríguez, la vicepresidenta de Nicolás Maduro, quien tenía prohibida la entrada a España que forma parte del tratado Schengen. La Delcy viajaba en una avión del gobierno de Venezuela y venía cargada con muchas maletas que según se dice eran oro o millones de dólares que no se sabe si quedaron en España o tomaron otro rumbo.
Siguiendo la cronología de los abusos de poder de este gobierno español en situación crítica ya que sus aliados, como Junts x Cataluña, su sostén principal ya ha votado en contra del gobierno en algunas leyes necesarias para el gobierno, como por ejemplo la de presupuestos y que en primer trámite a esos efectos votó en contra junto con el PP y Vox y el PNV su otro aliado también se muestra remiso en determinadas políticas del gobierno.
Pero la bomba ha estallado con estruendo al imputar al fiscal general del Estado, quien supuestamente es neutral y su misión es la defensa a ultranza de la ley, por haber filtrado unos correos electrónicos que afectaban al novio o pareja de Isabel Díaz Ayuso (presidenta de la Comunidad de Madrid) en un caso de supuesta defraudación fiscal y que estaba en secreto del sumario. Supuestamente la Fiscalía es un órgano independiente del Estado, pero el fiscal es nombrado por el presidente del gobierno Pedro Sánchez y se le nota el plumero por su deriva a favor del gobierno donde en vez de acusar como es su deber en los casos de corrupción que atañen a la esposa de Sánchez, utilizan los poderes de la Fiscalía para tratar de tapar y apañar esos delitos.
En cualquier otro país del entorno europeo, un caso como este causaría no solo la destitución del fiscal y acarrearía la del presidente del gobierno, esa es la tónica cuando estalla un caso como este. Es más, la mayoría de la carrera fiscal está pidiendo la destitución del fiscal general ya que con su renuencia a abandonar el cargo que ostenta está causando un desprestigio y falta de confianza en este órgano que tiene en sus bases de datos información sensible que afecta a millones de personas y después de este hecho en el que el gobierno sanchista en vez de promover la democión del fiscal, se pone a su lado y lo arropa contra viento y marea.
Sin embargo, Sánchez se aferra al poder y de las causas judiciales que le rodean él saca de sus chistera llena de secretos inconfesables y su prepotencia soluciones que ya cada vez más la gente se da cuenta de las mentiras que vierte tanto en las Cortes como en diversas apariciones en público. Pues no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, como dice el sabio refrán.
El autor es abogado nicaragüense residente en España