La reunificación familiar para los 135 excarcelados y desterrados políticos, enviados el 5 de septiembre pasado por el dictador Daniel Ortega a Guatemala, comienza a ser una realidad. LA PRENSA confirmó que algunos exreos de conciencia ya están con sus familiares, gracias a las gestiones que han hecho la Agencia de la Organización de la Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Bajo anonimato, por seguridad de las familias que siguen llegando a Guatemala, algunos excarcelados políticos explicaron que Acnur y la OIM les dieron como plazo para “traer (llevar)” a sus familiares a Guatemala hasta este 2 de octubre, con el fin de unificar sus casos y que logren viajar juntos al país de acogida, que en su mayoría eligió Estados Unidos.
Lea también: Trámite de reubicación de 135 excarcelados y desterrados políticos avanza «rápidamente»
Los excarcelados junto con sus familias, para concretar la rápida reunificación tuvieron que asumir gastos del traslado de sus familiares, en buses o aviones, hasta Guatemala y en algunos casos por algunos días pagar el alojamiento, mientras las agencias gestionaban que se pudieran quedar junto con los excarcelados políticos en los hoteles donde todavía los tienen alojados.
Algunos de los requisitos para esta rápida reunificación, en el caso de los hijos, fue que tuvieran entre 1 y 21 años de edad, que tuvieran sus actas de nacimiento. Los familiares que podrían viajar —según explicaron algunos excarcelados consultados— eran principalmente hijo y parejas, pero en el caso de papás, mamás o hermanos, el proceso será otro, que puede tomar «más tiempo».
Viajes de familiares a Guatemala
Un excarcelado político que ya logró reunirse con su esposa desde mediados del mes pasado, explicó en entrevista con LA PRENSA que por seguridad el proceso fue “sigiloso” y tuvieron que “costear el pasaje de llegada a Guatemala” y algunas semanas de «alojamiento en un hostal para ella».
Su pareja llegó de forma regular a Guatemala, pero asegura que vivieron momentos de tensión, sobre todo cuando le tocó cruzar de Nicaragua a Honduras.
“El viaje le duró 24 horas. Estaba desesperado. Tenía más de dos meses de no verla, porque ella no fue a la visita que fue antes de la excarcelación, y la esperé más de dos horas en la terminal, pero estuvimos en comunicación todo el camino. La preocupación era que cruzara de Nicaragua a Honduras, pero no le preguntaron nada y pudo cruzar con su pasaporte”, detalló el excarcelado político.
Afirma que tras ser excarcelado a Guatemala y reunirse con integrantes de Acnur “fue la primera consulta” que hizo sobre reunificarse con su esposa y tras recibir la confirmación de que eso podría ser posible, siempre y cuando ella estuviera en ese país, comenzaron a preparar el viaje. Vendieron algunas de sus pertenencias, reunieron documentos, su esposa renunció a su centro laboral y comenzó a despedirse de la familia.

Puede interesarle: Dictadura despoja de su nacionalidad a los 135 excarcelados políticos
El desnacionalizado político detalló que después de unas semanas de haber llegado su esposa, afortunadamente gracias al apoyo de Acnur lograron que ella se quedara en el mismo hotel en que se encuentran los excarcelados. El caso de él ya fue unificado con el de ella, han completado al menos siete entrevistas, relacionadas con su testimonio y confirmación de datos, y ya solo les falta al menos una entrevista y una charla para luego conocer la fecha en que podrán viajar juntos a Estados Unidos.
También mencionó que aunque la estadía en estos hoteles a los que llegaron inicialmente desde el 5 de septiembre tienen pagado alojamiento hasta el próximo 4 de octubre, los colaboradores de Acnur «ya nos informaron que tienen preparados otros hoteles donde nos van a resguardar, junto a nuestros familiares que ya llegaron o lleguen antes del 2 de octubre, mientras viajamos al país de acogida o reasentamiento».
Culminó agradeciendo a los gobiernos de Estados Unidos, Guatemala y sobre todo a las organizaciones como Acnur y OIM «porque están priorizando los casos de los 135 excarcelados y desterrados políticos», resaltando que esto «es un gran logro y uno de los pilares fundamentales que Acnur inicialmente manifestó, que es unir a las familias».
Reveló que una vez lleguen a Estados Unidos, según les han informado preliminarmente, recibirán «apoyo por los primeros tres meses», sobre todo relacionados al pago de renta y provisiones, para que tengan tiempo de conseguir un empleo y retomar sus vidas en ese país.