Este lunes 9 de septiembre el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, al inaugurar el 57º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU se refirió a Nicaragua.
Según información de LA PRENSA, el principal funcionario de las Naciones Unidas para la protección de los derechos humanos en el mundo mencionó las “acciones (del régimen autoritario de Nicaragua) para amordazar la libertad de expresión… que es vital para un debate crítico, sacar lo mejor de la sociedad y encontrar soluciones a los problemas más importantes”.
Un par de días antes, el sábado 7 de septiembre, LA PRENSA había informado que 276 periodistas de Nicaragua han debido huir del país para escapar de la represión y porque todos los espacios para poder informar libremente han sido cerrados por el régimen. Este es un dato que ha dado a conocer el organismo cívico Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN).
De los 276 periodistas nicaragüenses que han sido obligados a huir de su país porque el régimen convirtió el periodismo independiente en una profesión de máximo riesgo, 22 también fueron despojados de su nacionalidad junto con muchos otros compatriotas acusados y condenados por delitos que nunca cometieron. No en balde Nicaragua está registrado por la ONG internacional Reporteros sin Fronteras como uno de los países del mundo con las peores condiciones para ejercer el periodismo profesional.
Como ocurre en la popular película franco-británica-estadounidense del año 2000, Pollitos en fuga, en la que las pequeñas aves de corral huyen de los horrores de una granja parecida al campo de concentración nazi de Auschwitz, también los periodistas independientes nicaragüenses se han visto obligados a huir de su propia tierra a fin de poder trabajar en su profesión, o al menos vivir en libertad.
Sobre la libertad de expresión y de información la editora de la revista FEE Semanal, Daphne Posadas, escribe que “es el pilar que sostiene nuestra capacidad para cuestionar, denunciar y resistir abusos de poder. Sin ella, todas las demás libertades se tambalean. La censura erosiona las bases de las sociedades libres”.
A eso mismo se refería con otras palabras el Director Mártir de LA PRENSA, doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, cuando expresó que “la libertad de prensa es el sustrato básico sobre el cual se asienta la vigencia efectiva de todos los derechos fundamentales de la persona humana”.
Cabe mencionar que los pollitos en fuga de la película que mencionamos arriba logran por fin liberarse mediante su propio esfuerzo, pero también por la ayuda solidaria de amigos de la libertad.
De la misma manera estamos seguros de que los periodistas independientes nicaragüenses en fuga podrán —podremos— retornar alguna vez a la patria para ejercer el derecho a la libertad de expresión e información, y a vivir en libertad. Así sea.