El embajador de Nicaragua en Corea del Norte, Manuel Modesto Munguía Martínez, participó este domingo 8 de septiembre en uno de los eventos partidarios de ese país asiático, realizado en la Plaza Kim IL Sung, de la capital Pyongyang.
Los medios oficiales de Nicaragua publicaron varias fotos del evento multitudinario, las coloridas coreografías humanas, perfectamente coordinadas, algo que es característico de ese país.

Corea del Norte es un país donde no existe libertad de prensa ni libertad de expresión. Los medios de comunicación locales funcionan bajo el control total del régimen autoritario de Kim Jong-un. Todo lo que ocurre internamente en Corea del Norte, la forma de vida de sus ciudadanos, su educación, su alimentación, es casi un secreto para el mundo.
Sin embargo, los eventos partidarios son muy importantes para el régimen, debido al interés de dar una apariencia festiva y de que todos son felices en ese país. El evento de este domingo fue en saludo al 76 aniversario de la fundación de la República Popular Democrática de Corea.

En las fotos de baja calidad que publicaron los medios oficiales de Nicaragua se ve una «gigantesca pista de baile, donde miles de niños, niñas, jóvenes y adultos, realizaron excelentes coreografías y formación de figuras colectivas, con una sincronización y belleza impresionante», según la descripción ofrecida.
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El régimen de Corea del Norte, encabezado por Kim Jong-un, es considerado por la comunidad internacional una de las dictaduras más radicales del mundo y además una amenaza bélica por el arsenal de armas nucleares que tiene o que puede llegar a desarrollar.
Al igual que el dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, Kim es un empedernido anti-Estados Unidos, lo que los hace socios y aliados ideológicos. La relación entre el partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que encabeza Ortega, y el régimen norcoreano, data de los años ochenta, cuando Nicaragua estaba en guerra y ese país asiático apoyaba a los sandinistas.
Desde que Ortega regresó al poder en 2007, ha buscado acercamiento con países bajo regímenes autoritarios, que comparten las mismas prácticas represivas contra las personas que hacen demandas o simplemente expresan su opinión.