En un solo día, el portal oficial de la dictadura de Daniel Ortega publicó al menos seis notas diferentes sobre el nombramiento de Valdrack Jaentschke como nuevo canciller de Nicaragua, algo poco usual para con un funcionario del régimen, especialmente uno que en 2021 fue despojado de forma intempestiva de 16 cargos públicos sin explicación alguna mediante decretos presidenciales.
Pero el régimen ha empezado una campaña informativa a favor de Jaentschke, en una estrategia que apuntaría a «lavar la imagen» de este, la cual ha abarcado entrevistas, felicitaciones de países aliados de Ortega, como Rusia, algo que no ocurrió con Denis Moncada, quien durante varios años defendió a la dictadura ante la comunidad internacional y que, pese a ello, fue degradado de canciller a asesor presidencial.
La batería de propaganda desplegada por la dictadura a favor de Jaentschke incluyó una entrevista a su persona, otra al magistrado electoral Lumberto Campbell —según los críticos su padrino político—, comunicados exaltando la ascendencia africana de Jaentschke y felicitaciones de los cancilleres de Rusia, Cuba y Venezuela, principales aliados políticos del orteguismo.
En las entrevistas, realizadas por el propagandista Roberto Zúñiga se redunda en hablar del origen afrodescendiente del nuevo canciller e incluso del pasado de esclavitud de sus familiares. Zúñiga comenzó la conversación diciéndole a Jaentschke que su nombramiento «es histórico porque es el primer afrodescendiente que ocupa este cargo (de) ministro de Relaciones Exteriores».

El entrevistado contestó que piensa en sus «ancestros». «Mis abuelas, mis abuelos, y pienso en los que cruzaron el Atlántico en las naves, en el fondo de las naves, arrastrados por ese esclavismo, sufriendo de una manera horrible». También dijo que está orgulloso de ser negro, de ser sandinista y de participar en el gobierno del Frente Sandinista, bajo el liderazgo de Daniel Ortega.
No hablan del SICA
En las entrevistas nunca hablan de la derrota reciente de Jaentschke en la elección del secretario general del Sistema de Integración Centroamericano (SICA), donde era la principal ficha de la dictadura y que por falta de consenso entre los países de la región fue descartado. Sin embargo, sí hablaron de la «unidad centroamericana» como un tema «fundamental del gobierno de Ortega».
«La unidad centroamericana es nuestro primer círculo de defensa, pero defensa de la vida, defensa en la lucha contra la pobreza, de defensa frente a los embates del cambio climático. Entonces, por eso es que esa unidad es importante», dijo el funcionario.
Lea también: Valdrack Jaentschke, la “ficha” que Ortega propone para la presidencia del SICA
Jaentschke también repitió los ataques hacia Estados Unidos, a los países europeos, en la misma línea defensiva de los discursos de Ortega y su esposa, vocera y cogobernante, Rosario Murillo.
¿Qué hay detrás del nuevo nombramiento de Jaentschke?
Pero ¿qué persigue la dictadura con el fuerte despliegue en favor de Jaentschke, el mismo que desechó hasta hace tres años? Un especialista en política internacional, que pidió no ser citado por temor a represalias, manifestó que los intereses detrás del nuevo nombramiento de Jaentschke no son resaltar sus raíces afrodescendiente sino de orden político.
«Su primer reto es cambiar las relaciones con Centroamérica, con Guatemala, Costa Rica, Panamá y República Dominicana, los países que precisamente lo rechazaron como candidato a la Secretaría del SICA por no ver en él a alguien que los represente en términos de valores y objetivos de la integración centroamericana. El presidente de Panamá lo dijo bien claro: Nicaragua se ha convertido en un problema grave para Centroamérica y la región en su conjunto», explicó la fuente.
Lea también: Por qué Ortega decidió no abandonar el SICA y cómo esto puede beneficiar a China
Jaentschke es considerado un tipo hábil para negociar, inteligente, con buen perfil académico, pero también peligroso, conspirador, sobre todo por su experiencia en la Seguridad del Estado, en la que trabajó en los años ochenta durante la primera dictadura sandinista.
Analistas políticos consideran a Jaentschke como el principal negociador del régimen de Ortega a nivel internacional, que lo llevó a asumir 16 cargos diplomáticos por algún tiempo, entre estos, de embajador en países de Centroamérica y el Caribe.

Es por eso que los críticos señalan a Jaentschke de ser un agente político de Ortega, con la misión de cumplir la pretensión de Nicaragua de que China y Rusia sean aceptados como miembros observadores en el SICA, lo cual también significa sacar a Taiwán como observador, todo como parte de un contexto global en el que los regímenes de Rusia y China quieren ganar más espacios políticos en Latinoamérica, en detrimento de los intereses de Estados Unidos.
Precisamente una de las notas destacadas en los medios oficialistas es del ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, señor Serguéi Lavrov, felicitando al nuevo canciller nicaragüense.
«Estoy seguro de que, a través de esfuerzos conjuntos, continuaremos ampliando la cooperación en el espíritu de la asociación estratégica, tanto en el marco bilateral como en asuntos de la agenda global y regional. Esto corresponde plenamente a la tarea de fortalecer la seguridad internacional y construir un orden mundial justo y multipolar, en el que la protección de la soberanía nacional y el derecho de las naciones a la autodeterminación sean primordiales», expresa Lavrov en la comunicación oficial publicada por los medios de Ortega.