Donde esté Edmundo González es el presidente electo de Venezuela

El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, se tuvo que ir al exilio, en España, después de permanecer refugiado varios días en una sede diplomática huyendo de la feroz persecución de la dictadura venezolana.

Un avión de las Fuerzas Aéreas de España fue enviado especialmente por el gobierno de ese país europeo para trasladar a González Urrutia, quien fue elegido presidente de Venezuela con más del sesenta por ciento de los votos ciudadanos. El régimen de Nicolás Maduro se robó la elección y se adjudicó el triunfo fraudulentamente, pero esta historia no ha terminado todavía.

María Corina Machado, principal dirigente de la oposición venezolana, explicó en un mensaje público las razones de la salida del país del presidente electo González: “A partir de nuestra histórica victoria del 28 de julio de 2024 —dijo Machado— el régimen desató una brutal ola de represión en contra de todos los ciudadanos, calificada como terrorismo de Estado por la CIDH, la cual incluyó todo tipo de ataques contra el presidente electo y su entorno. Su vida corría peligro, y las crecientes amenazas, citaciones, orden de aprehensión e incluso los intentos de chantaje y de coacción de los que ha sido objeto, demuestran que el régimen no tiene escrúpulos ni límites en su obsesión de silenciarlo e intentar doblegarlo… Ante esta brutal realidad, es necesario para nuestra causa preservar su libertad, su integridad y su vida”.

La dirigente opositora venezolana explicó que “Edmundo (González) luchará desde afuera junto a nuestra diáspora y yo lo seguiré haciendo desde aquí, junto a ustedes los venezolanos”. Y aseguró que “el 10 de enero del próximo año el presidente electo Edmundo González Urrutia será juramentado como presidente constitucional de Venezuela y comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional”.

En realidad, donde quiera que esté Edmundo González es y será el verdadero y legítimo presidente electo de Venezuela, porque en las elecciones del 28 de julio obtuvo el 67.08 por ciento de los votos, mientras que Nicolás Maduro solo recibió el 30.46 por ciento. Este resultado fue demostrado de manera fehaciente por la oposición al presentar públicamente más del 80 por ciento de las actas de votación, que la dictadura trató inútilmente de ocultar.

Ahora, aunque el régimen de Nicolás Maduro diga que con la huida de Edmundo González a España el tema de las elecciones del 28 de julio se ha cerrado, la verdad es que sigue abierto y lo seguirá hasta el 10 de enero próximo, que será el día del cambio presidencial.

María Corina Machado expresó el jueves de la semana pasada en un diálogo con el Consejo y la Sociedad de las Américas: “Comprobamos que puedes tener éxito contra la tiranía aun sin los medios, sin dinero, aun si eres perseguido, aun con un equipo de campaña detenido o refugiado en una embajada, si puedes lograr convertir esto en un movimiento social en el que la gente está absolutamente inspirada y comprometida en torno a valores afines, y es exactamente lo que hicimos”.

Tiene absoluta razón María Corina. Pero hace falta un respaldo más vigoroso y eficaz de la comunidad democrática internacional para que ese éxito se convierta en el triunfo definitivo de la democracia sobre la dictadura. Que no sería solo en Venezuela, sino en toda América Latina y particularmente en los países que sufren tiranías crueles y oprobiosas como la venezolana.

Editorial
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