Las dos guerras activas

En estos momentos se libran dos guerras que mantienen en incertidumbre al mundo entero. Me refiero a la guerra que libra Ucrania contra Rusia en defensa de su integridad territorial que pretende ser arrebatada por Putin y la que libra Israel contra sus atacantes musulmanes, tanto los de Hamás como los Hezbolá afincados en Líbano y Siria.

La primera lleva ya dos años, iniciada el 24 de febrero de 2022, y se libra como una invasión de los rusos queriendo tomar a Ucrania como una conquista colonialista que es promovida por el dictador ruso Vladímir Putin, quien creía que sería un paseo militar, pero que se ha dado con una piedra en los dientes enfrentado con un pueblo valiente que defiende con amor patriótico la tierra que lo vio nacer.

Lo cierto es que esta guerra no podría haberse librado si no es con la ayuda de Occidente con la Unión Europea, los Estados Unidos y la OTAN, quienes suministran material de guerra a Ucrania, sin los cuales la Rusia de Putin ya se la habría merendado, son miles de millones los que han fluido desde las instituciones mencionadas y los EE.UU.

Este flujo de material y de dinero para sostener esta guerra tiene su razón de ser en que si no se defiende a Ucrania, Rusia seguiría su guerra de conquista pues Putin considera que la antigua Unión Soviética debe volver a ser lo que antes era.

Por eso, países como Lituania, Letonia y Estonia, que son los más pequeños en tamaño, están cubiertos por su pertenencia a la OTAN y de allí que la Rusia putiniana no se atreve a comérselas, y tampoco a los países del norte de Europa como Suecia, Finlandia y menos a los que pertenecen a la Unión Europea y a su vez a la OTAN como Francia, Alemania, Países Bajos, Italia, entre otros que constituyen la espina vertebral de la OTAN en suelo europeo, junto con países como Reino Unido, Canadá, y los Estados Unidos.

En estos momentos, Ucrania ha extendido la guerra dentro de territorio ruso gracias a los nuevos medios de que la han dotado tanto EE.UU., como otros países de la OTAN, entre otros armamentos aviones de combate F16 de manufactura norteamericana que se enfrentan a los poderosos Mig soviéticos de última generación, los lanzamisiles de largo alcance Himars que es lanzamientos múltiples  con misiles hipersónicos, tanques de combate Leopard 2, también los Abrams y Challenger 2 mayor potencia y envergadura, aparte de operar con armas similares e iguales como pueden ser los tanques T80, los cazabombarderos Su-27 y otras armas de la época de la URSS.

Pero es claro que Rusia lleva la delantera en número de armas y soldados y aún así estos últimos meses la penetración de Ucrania en territorio ruso ha representado un duro golpe contra la poderosa Rusia, debido entre otras cosas a que la inteligencia rusa ha tenido fallos, no han medido la capacidad de combate del ejército ucranio, a pesar de que mantiene su ofensiva en el Donbas. También Ucrania ha golpeado en Crimea, arrebatada por Rusia en 2014 a raíz de la revolución del Maidán y le ha permitido destruir el puente que une la península con parte ocupada por Rusia en territorio anexado a Ucrania.

En fin, esta guerra no parece finalizar pues Rusia ha llegado incluso a rechazar por adelantado un plan reciente que ha propuesto Zelenski, para negociar el fin de la guerra y que sería expuesto en la reunión de septiembre que tendrá lugar con el presidente Biden en EE.UU., y teniendo en cuenta además que habrá elecciones el 5 de noviembre y no se sabe quién ganará dichas elecciones, si Kamala Harris o Donald Trump, que pueden tener puntos de diferencia sobre el tema.

La otra guerra que está activa se sitúa en el Oriente Medio, entre Israel y Hamás asentado en la franja de Gaza, desatada a raíz del ataque sorpresivo de Hamás a territorio israelí el 7 de octubre de 2023, con resultado de 1,500 —más o menos— israelíes muertos en el kibutz de Be’eri.

Esta guerra que parece ser de menor intensidad mediática y diplomática, es quizás bastante más peligrosa para la estabilidad mundial debido a factores como por ejemplo la irrupción de Irán directamente en el conflicto que haría estallar el polvorín de mayores dimensiones en todo Oriente Medio y escalar a grandes magnitudes.

Israel, que ha sido criticado hasta la saciedad por sus ataques en la Franja de Gaza en la que según cálculos de medios gazatíes ya lleva cerca de 40,000 muertos por su parte y muchos consideran un genocidio, no tienen en cuenta que Israel fue el país agredido por Hamás y que tenía y tiene el derecho de defenderse de la agresión causada. Y otra consideración a tener en cuenta es que esta guerra tiene tintes religiosos en que los palestinos creen ser dueños del territorio donde se asienta la República de Israel —la tierra prometida— un Estado democrático en medio de otros autocráticos y siempre vive desde su independencia librando guerras para defenderse desde 1948 que es nación a raíz del Tratado Balfour firmado por Gran Bretaña como potencia colonial y con la que también tuvieron que luchar los israelitas.

Si bien es cierto que se ha producido un alto número de muertos en bando gazatí, esto se debe entre otras cosas que más del 80 por ciento de los habitantes de la franja de Gaza son partidarios de Hamás y sus combatientes se esconden bajo la protección de la población civil, en hospitales, túneles y mantienen todavía secuestrados a más cien israelíes capturados desde el 7 de octubre del año pasado. Además, ¿en qué guerra que se conozca hasta ahora no se producen los llamados efectos colaterales?

Por otro lado, Hezbolá, la otra enemiga de los israelíes ha comenzado sus ataques contra Israel en su frontera norte, desde Líbano y Siria, lanzando andanadas de misiles y drones, lo que abre otro frente de guerra que hay que atender para no ser derrotados. Pero estos ataques han sido inútiles desde el punto de vista agresivo gracias al Escudo de Hierro que defiende de los ataques de los enemigos de Israel y que también cuentan con la alianza de los EE.UU. de manera inquebrantable.

Así que según servicios de inteligencia como la CIA y el MI-5, tienen la seguridad de que Irán, aliada de Rusia, está esperando el momento oportuno para lanzar su ataque contra Israel, después que se produjera en su territorio la muerte del líder de Hamás, Ismail Haniye, y de la muerte de un alto jefe de la Guardia Revolucionaria Iraní en venganza por los hechos mencionados.

Es pues oportuno destacar que estos frentes de guerra siguen activos intensamente y que el mundo libre tiene que defender con todas sus herramientas a Israel y a Ucrania, quienes han sido los agredidos y tienen derecho de defensa de su soberanía e integridad territorial.

El autor es abogado nicaragüense residente en España.

Opinión
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