En buena parte de los casos, las amistades y otros familiares cercanos a una víctima de violencia doméstica no saben qué acciones tomar para ayudar a su ser querido. Esta situación a veces sorprende al círculo cercano de las personas que sufren violencia en sus hogares puesto que «no saben qué hacer».
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la violencia menoscaba o anula el goce de los derechos humanos y sus libertades fundamentales de las víctimas.
Sin embargo, en momentos tan complicados para la víctima de violencia en el hogar, el círculo de amistades y de otros familiares cercanos se vuelve cada vez más importante, aunque en algunas ocasiones, las víctimas se abran más con personas con las que no necesariamente tenían tanta cercanía.

«Todos podemos aprender de las experiencias. En los grupos de amigas y amigos es preciso hablar más de este tema, creando redes de apoyo y protección entre amigos y amigas si alguien está en una situación de violencia. Las familias deben intervenir a tiempo para hacerles saber que eso no se puede permitir en la familia», aseveró la socióloga y feminista María Teresa Blandón.
Aunque las personas cercanas no pueden asumir roles de profesionales de la salud mental, una de las primeras acciones que pueden realizar es escuchar sin juzgar validando los sentimientos. Cuando una persona que está enfrentando una situación difícil generalmente es porque sintió mucha confianza y espera, al menos, que se le escuche.
«Hay que promover un cambio de actitud para que cuando una víctima denuncie, se hable con ella, no se acuse a las víctimas a priori y que no se aísle a las personas que se atreven a denunciar», señaló Blandón.

Mantener contacto con la víctima
La Coordinadora de Paz para las Mujeres de Puerto Rico, es necesario que la red cercana se concentre en apoyar a la víctima,
«No importa el tiempo o las decisiones que la víctima tome y aunque a veces te sientas molesta o decepcionada, se paciente, no le juzgues y bríndale apoyo siempre que te necesite», recomienda la organización.
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En el caso de relaciones de pareja, la organización advierte que en situaciones como esas, que la víctima abandone a una pareja abusiva toma tiempo, puesto que muchas veces la misma víctima cree que su pareja puede cambiar.

«Apoyándole aún después de abandonar la relación. El periodo de separación podría ser una etapa peligrosa para la víctima, pues el abuso podría incrementar», refiere.
La psicóloga Indira Torres Chamorro recomendó que si la víctima te pide que hagas algo específico y estás está dispuesto a hacerlo, no dudes en ayudar.
«Si no puedes hacerlo, intenta encontrar otras formas de satisfacer la necesidad. Identifica sus fortalezas para que encuentre la motivación para ayudarse a si mismo», refirió.
También recomendó no forzar a la víctima para que relate la violencia que vive en el hogar.
«No intentes forzar a la persona a abrirse; deja que la conversación se desarrolle a un ritmo y a su tiempo respetando su proceso, recuerda que detrás de esta experiencia hay un trabajo de manipulación por parte del victimario y mucho miedo de la víctima», afirmó.
Actuar en caso de ser necesario
La Coordinadora de Paz para las Mujeres de Puerto Rico recomienda que las amistades de las víctimas tengan a mano números de autoridades que puedan intervenir en caso de ser necesario.
A consideración de Blandón, el resto de familiares, en contextos de violencia, deben tomar medidas también.
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«Los agresores deben tener claro que deben respetar la integridad de las personas dentro y fuera de la familia. La comunidad también debe tener formas de protección. Se debe dar refugio a la víctima», señaló.
También es relevante que las personas que acompañan a las víctimas de violencia se preocupen por su autocuido.
Es indispensable el acompañamiento psicológico y también que se tomen las medidas necesarias para evitar represalias por parte del agresor que puedan poner en riesgo la integridad física de la persona que acompaña.
Más de 58 mil peritajes entre 2017 y 2023
Entre 2017 y 2023, el Instituto de Medicina Legal de Nicaragua realizó 58,967 peritajes por violencia dentro de la familia, siendo 2021 el año en el que más casos revisó, con 8,829, según una revisión realizada por LA PRENSA a los anuarios estadísticos de esta institución y de los boletines mensuales del año 2023.
Por otro lado, de momento no se puede determinar cuál es el comportamiento de la violencia dentro de la familia en lo que va del 2024 puesto que Medicina Legal pausó la publicación de sus boletines a finales del año pasado.
Según la OPS, la violencia doméstica es un problema social y político que requiere ser enfrentado mediante un conjunto coherente de decisiones, acciones y arreglos institucionales para su implementación, seguimiento y evaluación.
El Estado debe adoptar e implementar dos tipos de medidas fundamentales: Legislativas, a través de leyes nacionales o disposiciones emanadas de entes legislativos formales provinciales o municipales y políticas a través de planes de gobierno, resoluciones ministeriales, programas sectoriales, proyectos provinciales o municipales y otras disposiciones de los gobiernos locales.
«Sabemos que en Nicaragua el Estado no está haciendo nada por prevenirla, por atender a las víctimas y que a lo único que se ha dedicado la Policía es a recoger cadáveres. No hay políticas públicas que permitan una acción coordinada, dijo Blandón.