La organización ambientalista, Fundación del Río, lanzó la campaña «Voces del Bosque: justicia y liberación para los guardabosques indígenas mayangnas» para exigir justicia y liberación inmediata de ocho guardabosques indígenas del territorio Mayangna Sauni As, en el Caribe Norte de Nicaragua.
La campaña se lanzó en el marco del Día Mundial de los Guardas Forestales este 31 de julio.
Este miércoles, Fundación del Río divulgó testimonios de familiares de los guardabosques mayangnas en los que se exponen las condiciones inhumanas a las que se enfrentan en prisión.
En febrero de 2024, el régimen Ortega Murillo condenó a Donald y Rodrigo Bruno Arcángel, Evertz Antonio Bruno Palacios, Oliver Bruno Palacios, Tony Alberto Bruno Smith, Arguello Lino, Inacio Celso Lino y Dionisio Robins, guardabosques condenados en juicios marcados por irregularidades y acusaciones fabricadas.
Fundación del Río documentó que en febrero de 2024, cuatro de estos guardabosques fueron condenados a cadena perpetua por la masacre de Kiwakumbaih, mientras que otros cuatro recibieron condenas de 25 años.
En agosto de 2021 se registró un ataque en la comunidad Kiwakumbaih que dejó como saldo nueve mayangas asesinados y del que comunitarios refirieron que se trató de una invasión de colonos.

Los guardabosques son miembros de comunidades que dedican su tiempo para proteger y conservar sus territorios.
Lea también: Claves de la justicia transicional y cómo podría aplicarse en Nicaragua
«Vigilan, inspeccionan los daños daños ambientales, hacen giras, dan un seguimiento de casos y brindan seguridad dentro de los límites del territorio Mayangna”, dice un comunitario citado bajo condición de anonimato por Fundación del Río.
El 30 de junio de 2023, la Corte Interamericana de Derechos Humanos notificó al Estado de Nicaragua la resolución de medidas provisionales adoptada en favor de cuatro de los ocho guardabosques. Sin embargo, el régimen Ortega Murillo ignoró las resoluciones y se encuentra en desacato.
Condiciones inhumanas
La organización denunció que los indígenas se enfrentan a condiciones inhumanas de encierro, amenazas y abusos por parte de la Policía «como una forma de represalia por oponerse a la invasión de colonos que usurpan territorios indígenas para instalar industrias extractivas».
Según Fundación del Río, los guardabosques que cumplen condena en celdas de máxima seguridad en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, en Tipitapa, desde mayo no se les permite salir al patio para recibir el sol o interactuar con otros presos o con sus mismos familiares en otras celdas.
«Estas restricciones han agravado sus condiciones de reclusión, causando complicaciones de salud que no están siendo atendidas, como problemas auditivos, psicológicos, cardíacos y de hipertensión. Además de pérdida de visión y piedras en la vesícula», denunció Fundación del Río.

Además, familiares consultados por la organización bajo condición de anonimato, refirieron que los guardabosques en prisión se enfrentan a graves problemas psicológicos.
“En mayo ha habido intentos de suicidarse dos personas por esta situación. Unos están con problemas psicológicos y se sienten mal. Lloran… Otros están con problemas de salud, de agua, alimentación y otras necesidades personales”, señalaron los familiares que también expusieron que desde inicios de año, se permite una visita mensual a través de un vidrio.
Lea también: Dictadura prohibió casi 8 mil procesiones entre 2023 y 2024, según Grupo de Expertos de la ONU
En el caso de los guardabosques más jóvenes, tienen permitido salir al patio solo una hora cada cuatro días y según familiares, «han perdido la esperanza de salir de la cárcel».
Detenciones continúan
Fundación del Río detalló que el martes 30 de julio, la Policía capturó a Lorenzo López Henry y Silvio Hernández Miguel, dos guardabosques pertenecientes a las comunidades de Musawas y Alal.
«Fundación del Río demanda su liberación inmediata y reitera su compromiso con la protección de los derechos de los guardabosques indígenas», expresó la organización a través de una nota de prensa.
Por esta razón, realizó un «llamado urgente» a la comunidad internacional y organizaciones de derechos humanos para que el régimen Ortega Murillo libere a los guardabosques.