A un gol de hacer historia
En materia de futbol, los sueños de Nicaragua son bastante modestos, pues jamás hemos llegado a una Copa América y mucho menos al Mundial. Pero en 2015 la Azul y Blanco hizo un buen papel en las clasificatorias para la Copa del Mundo Rusia 2018 y muchos aficionados se permitieron tener esperanzas de verla avanzar a la cuarta ronda y, con suerte, un poco más.
Sin embargo, primero había que derrotar a Jamaica. En el primer tiempo del partido de ida, jugado en Kingston, la capital jamaiquina, los nicas dominaron el juego con una goleada histórica de 3-0. Pero sus rivales reaccionaron en la segunda mitad del juego, anotando en los minutos 68 y 77 para un resultado 3-2 a favor de los visitantes. Si por la víspera se saca el día y así les había ido en casa ajena, era de esperarse que en su propia casa los nicaragüenses jugaran todavía mejor. No fue así.
En el partido de vuelta, Nicaragua necesitaría, como mínimo, mantener el marcador 0-0 para colarse en la cuarta ronda, mientras que Jamaica debía ganar con al menos dos goles de diferencia. La balanza estaba a favor de la Azul y Blanco y las expectativas por el cielo. El 8 de septiembre de 2015 en el Estadio Nacional de Futbol no cabía más gente.
Durante casi todo el partido el marcador se mantuvo en 0. Una entusiasta barra animaba el juego y cientos de manos alzaban banderitas y cervezas. Pero cuando ya se acariciaba el empate que pondría a Nicaragua en la siguiente ronda, Simon Dawkins anotó el primer tanto de los jamaiquinos. El gol que sepultó el sueño nicaragüense cayó tres minutos después, en tiempo extra. Hubo silencio en las graderías y lágrimas en el campo.
Algún tiempo después, en enero de 2017, el entonces técnico de la selección, Henry Duarte, dijo que fue precisamente la gran efervescencia que se vivió ese día lo que dejó a Nicaragua fuera de las eliminatorias. Eran tantas las expectativas y las celebraciones anticipadas, que los jugadores se desconcentraron.
Goles de Messi
Antes de viajar a Brasil para la Copa América 2019, la selección argentina se despidió con un partido amistoso contra Nicaragua en San Juan, Argentina, el 6 de junio de ese año. El resultado del desigual encuentro fue una goleada 5-1 que la crónica deportiva nicaragüense vio con buenos ojos.
Aunque no era un partido crucial para la Albiceleste, Lionel Messi participó en el juego, para alegría del seleccionado nica. El astro argentino abrió el marcador anotando un doblete en solo 105 segundos, en los minutos 36 y 38, para retirarse en el minuto 46.
Otro doblete argentino, fabricado por Lautaro Martínez, cayó en los minutos 63 y 73, gracias “a tiros de esquina mal defendidos que el atacante del Inter de Milán capitalizó”, detalló al día siguiente la crónica del Diario LA PRENSA. El quinto tanto de la Albiceleste, anotado por Roberto Pereyra, llegó en el minuto 81, cuando Nicaragua seguía en 0.
En el minuto 89, faltando casi nada para que terminara el encuentro, una jugada de la Azul y Blanco provocó falta en el área con mano de Nicolás Otamendi. El capitán Juan Barrera cobró el penalti, logrando el “gol del honor” en el minuto 90+1.
Al finalizar el duelo, los jugadores nicas aprovecharon para tomarse fotos con Messi y pedir la camisa de sus contrincantes. El resultado del partido no fue tan malo como se esperaba, pues dada la desigualdad entre selecciones, haber conseguido un gol fue todo un logro.

Masacre en México
Este partido se jugó hace casi medio siglo contra Brasil, pero es recordado por el desastroso resultado: 14-0. Ocurrió el viernes 17 de octubre de 1975 en los VII Juegos Panamericanos, realizados en Ciudad de México, y hasta hoy sigue siendo la peor derrota de Nicaragua en partidos de futbol internacionales.
Todavía no había terminado el primer minuto cuando Brasil anotó su primer gol. Sucedió tan rápido que un jugador de la defensa nicaragüense aún estaba persignándose cuando la pelota penetró en el arco protegido por Salvador Dubois.
Brasil venía de levantar la Copa del Mundo en 1962, 1966 y 1970, pero a México había mandado a su segunda selección, por lo que algunos llegaron a pensar seriamente que Nicaragua tenía la posibilidad de anotar goles. Las esperanzas comenzaron a morir en el minuto cuatro, cuando cayó el segundo tanto brasileño sin que ningún nica hubiera podido tocar la bola.
El resto del partido toda la acción se concentró frente a la portería nicaragüense, con ocasionales tiros largos disparados como balas perdidas en un infructuoso intento de despejar el área. Los goles caían a razón de cuatro minutos de por medio y Dubois quería estar en cualquier otro lado que no fuese ese campo de futbol. Se lo confesó a la revista Magazine en un reportaje publicado en agosto de 2014.
Nicaragua, que estaba en el grupo D, perdió todos sus partidos, contra Brasil, Costa Rica y El Salvador.
Copa Oro, por primera vez
Lo llamaron “el milagro del 2009”: Nicaragua clasificando por primera vez a la Copa Oro, el torneo de selecciones más importante de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, organizado por la Concacaf. Ese año la Azul y Blanco llegó a Honduras con el perfil bajo de los que no son favoritos y sorprendió desde el inicio, al empatar 1-1 con El Salvador.
Luego de perder 4-1 contra Honduras y empatar 1-1 con Belice, Nicaragua logró el milagro en el repechaje contra la selección guatemalteca, a la que venció 2-0, con dos históricas anotaciones de Samuel Wilson en los minutos 39 y 85.
La alegría del pase duró poco, pero la fanaticada la vivió con el despliegue digno de la hazaña. La Azul y Blanco quedó en el grupo C y debutó con derrota 2-0 ante el seleccionado mexicano en el Coliseum Oakland Alameda, California, el 5 de julio de 2009. En su segundo partido, los nicas cayeron 2-0 en Texas ante Guadalupe y cerraron su participación perdiendo 4-0 ante Panamá en Arizona.
Este último juego es recordado por un supuesto amaño que involucró a varios seleccionados nicas. En 2014 el periódico El Heraldo de Honduras publicó una nota en la que Wilson Raj Pemural, jefe de una organización que amañaba partidos internacionales, declaró que la victoria 4-0 de Panamá ante Nicaragua fue arreglada.
La Azul y Blanco solo ha calificado cuatro veces a la Copa Oro, que se juega cada dos años desde 1963. No obstante, el año pasado fue descalificada debido a una grave violación a los reglamentos de la FIFA y la Concacaf. La Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut) alineó a un jugador inelegible durante ocho partidos oficiales: el uruguayo nacionalizado nicaragüense Richard Rodríguez Álvez.
Debido a eso la selección de Trinidad y Tobago tomó el lugar de Nicaragua en el Grupo A de la Copa Oro 2023, que tuvo como campeón a México.