Las encuestas fallaron rotundamente en sus predicciones sobre los posibles resultados de la segunda vuelta de las elecciones de diputados en Francia, ya que todas pronosticaban un resultado favorable al partido Reagrupamiento Nacional (RN), de extrema derecha, jefeado por Marine Le Pen, heredera de su padre Jean Marine Le Pen fundador del partido Frente Nacional y que ahora se llama RN. Este había ganado la primera vuelta de las elecciones francesas con un 37.5 por ciento de los votos y se preveía que ganaría en la segunda vuelta. Además, venía de ganar las elecciones europeas.
Pero las elecciones las carga el diablo y el sistema electoral francés donde quien convoca a las elecciones es el presidente de la República, Emmanuel Macron, que ante el susto que se llevó en las elecciones europeas vio que lo mejor era disolver el Parlamento y convocar a nuevas elecciones legislativas. He de significar que el presidente de Francia tiene poderes muy amplios y que incluso se extiende a nombrar al presidente de la Asamblea Nacional, dirigir la política exterior y la defensa nacional sin concurso de la Asamblea nacional.
Ante el resultado de la primera vuelta como he expuesto más arriba, y para evitar que RN de Le Pen, con su candidato Bardella, ganase las legislativas, en una envolvente táctica los partidos de centro derecha agrupados en torno a la Ensemble agrupación articulada y liderada por el presidente Macron con su partido Reinanssance, se alió con otros partidos del centro derecha, al que por cierto las encuestas daban un resultado bajo y a la postre quedó en segundo lugar con 168 diputados, lejos de la mayoría absoluta que está en los 289 diputados de los 577 que componen la AN.
Por el otro lado de la envolvente táctica electoral practicada para arrinconar al partido de RN que llevaba como candidato a Joan Bardella, se formó una coalición de izquierdas que se presentó como Nuevo Frente Popular, integrado por partidos de la izquierda como la Francia Insumisa, el Partido Socialista, los Ecologistas y los Comunistas, alianza que obtuvo 182 diputados, que también como el caso de la alianza de centro derecha por sí sola no alcanza la mayoría absoluta en los términos explicados respecto de lo dicho por el otro lado del espectro político.
En el lado de la extrema derecha el partido Reagrupamiento Nacional cuyo candidato quedó en tercer lugar, después de haber sido el más votado en la primera vuelta, consiguió 143 escaños y situado en tercer lugar, sin ninguna posibilidad de dirigir la Asamblea Nacional y dictar las políticas del gobierno si su candidato hubiese sido el que obtuviera una mayoría absoluta. No obstante, ha pasado de tener 89 diputados a 143 escaños, lo que denota que sigue subiendo. Sus líderes opinan que, para las elecciones presidenciales de 2027, podrían alcanzar la Presidencia de la República.
La táctica electoral empleada para conformar este nuevo escenario, consistió básicamente que en aquellas circunscripciones a las que fueron tres candidatos de la derecha e izquierda, lo que tuvieran menos posibilidades de obtener buenos resultados renunciaron a presentarse a esta vuelta para asegurar el voto a los que tuvieran mayores posibilidades, lo que funcionó a ambos lados de centro e izquierda ya que se fueron al voto útil para taponar a los candidatos de RN de Joan Bardella, el candidato supuestamente favorito. Así que incluso se produjeron votos cruzados entre la izquierda y la derecha.
Con estos resultados se presenta un escenario bastante difícil de descifrar, ya que al no haber llegado nadie de los contendientes de la izquierda y el centro a la mayoría absoluta, Macron se ve prácticamente maniatado para nombrar un primer ministro y para seguir la vida gubernamental, aunque su primer ministro, Attal, desde la misma noche de las elecciones presentó su renuncia al cargo al presidente Macron, la que no se aceptó en vista que quiere ver como se forma la definitivamente la Asamblea Nacional y porque el país está a las puertas de las Olimpiadas que se verificaran a mediados de julio.
Lo que se ve el horizonte es que ni la izquierda del NFP, ni el centro derecha de Emsemble podrán proponer un gobierno de coalición, puesto que sus postulados y valores son diametralmente opuestos, ya que por ejemplo la izquierda en la que está el partido de la Francia Insumisa, de Jean Luc Melechon, en sus postulados lleva el aumento de los impuestos a los más ricos, derogar la reforma a las pensiones que dieron lugar al movimiento de los chalecos amarillas y rebaja a la jornada laboral aumento de las pensiones y un largo etcétera, además es un euro escéptico, anti establishment y reclama para sí proponerse como candidato a la presidencia del gobierno. Pero los demás componentes de esta alianza, aunque su partido haya obtenido el mayor número de votos con 78 suyos, no están por la labor.
La importancia de estas elecciones consiste en que Francia es con Alemania el motor de la Unión Europea y una de las mayores economías de la zona euro, situándose en tercer lugar si se incluye a Reino Unido, además es uno de sus principales valedores en todos los aspectos del entramado comunitario, ya que forma parte del G-7, ese grupo de las naciones más ricas del mundo, forma parte de la OTAN y asistió esta semana a la reunión anual de la organización que se celebró en EE.UU. De allí que en todos los gobiernos de la UE, han visto que el bloqueo a la extrema derecha con mucha alegría ante estos resultados, así lo ha manifestado entre otros Olaf Scholz, presidente del gobierno alemán, Pedro Sánchez, Polonia, y varios más. La amenaza de un gobierno de extrema derecha en un país como Francia, se veía con mucho recelo y rechazo.
El presidente francés Emmanuel Macron se está tomando su tiempo para nombrar al primer ministro, que como dije no lo elige la propia Asamblea sino el presidente de la República, pero está ante una situación muy difícil que tendrá que sortear en próximas fechas, y que no tiene marcado un límite de tiempo para esta operación.
Otra buena noticia es que las bolsas europeas, como la francesa, la alemana, la española, incluso Wall Street y la del Londres apenas han sufrido daños importantes en sus índices que marcan su fortaleza o debilidad. Lo que indica que la economía francesa tampoco se verá dañada en su importancia. No olvidemos que la economía y la política van estrechamente ligadas y más en casos como estos en los que Francia ocupa un lugar importante en los rankings económicos mundiales.
Con estos mimbres veremos todavía lo que pasará con estructura política francesa, dividida ahora en tres bloques: centro, izquierda y extrema derecha.
El autor es abogado nicaragüense residente en España.