Mayara Alemán Ciero llegó a Inglaterra hace siete años, casi de forma inesperada. Salió de Nicaragua en julio de 2017 y tras pasar unas semanas en Holanda –donde pretendía quedarse por tres meses–, tuvo que mudarse a ese país. Ahora tiene a su familia, un empleo fijo y se dedica a ayudar a la comunidad migrante.
Alemán tiene 32 años y es originaria de Masatepe, Masaya, actualmente reside en Reepham, un pequeño pueblo de Inglaterra de unos 3,000 habitantes. Desde diciembre pasado se encuentra de baja por maternidad en la empresa donde trabaja como gerente del área de quejas y sugerencias. Este es su tercer hijo, cuenta, y ha aprovechado su subsidio para generar ingresos extras, pues el salario baja durante el subsidio, y también a crear una comunidad en línea donde pueda orientar de alguna manera a los migrantes como ella.
“Yo dije: pues ideay tengo esta vida, que soy de Nicaragua, una nicaragüense viviendo en un pueblecito chiquito aquí en Inglaterra, soy la única extranjera en este pueblecito y yo dije, voy a hacer mi canal de eso”, cuenta Alemán, quien decidió crear un perfil en Tik Tok y hasta la fecha ha alcanzado más de 48 mil seguidores.
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La nicaragüense comparte en su cuenta de Tik Tok cómo es vivir en Inglaterra siendo extranjera, habla sobre permisos de trabajo, el sistema de transporte, la comida y muchos otros temas. También ofrece consejos de cómo generar un dinero extra y cuenta su experiencia vendiendo ropa de segunda mano en línea. Alemán busca que su experiencia como migrante sirva a otras personas que se enfrentan a la misma situación migratoria y no comentan los mismos errores que ella.

Enseña inglés y español
A medida que comenzó a tener más seguidores en Tik Tok asegura que comprendió que muchos migrantes que viven en Europa y solo hablan español “se sienten atrapados” por la dificultad para comunicarse, por lo que decidió dar clases de inglés de forma gratuita a través en vivos en esta red social.
Las clases las brinda desde su cuenta todos los martes a las 08:00 p.m. (hora de Inglaterra) y tienen una duración de una hora y hora y media. A veces logra tener más de 2,000 personas conectadas.
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“Saber dos idiomas te abre miles de puertas que uno ni siquiera se imagina; y el hecho de que yo haya tenido esa oportunidad, de saber el inglés antes de llegar a este país, me llena de muchas ganas de compartirlo con mi gente”, explica.
La nicaragüense también ha encontrado en su idioma, el español, una forma de generar más ingresos para su familia. Desde hace dos meses encontró la oportunidad de trabajar como tutora de español en el lugar donde vive y todos los sábados les enseña el idioma a tres niñas de nueve años.
Las clases las imparte individualmente en su casa durante una hora y cobra 15 libras (18 dólares) por persona, es decir, 45 libras (casi 60 dólares) en un sábado.


Llegó como niñera a Holanda
Alemán salió de Nicaragua buscando una mejor oportunidad de vida para ella y su hija, quien en ese entonces vivía con su papá y tenía nueve años. Había renunciado a su puesto en un call center y trabajaba en un hostal de Granada organizando viajes turísticos. Tras varias recomendaciones, decidió aplicar como niñera en Holanda y viajó con todos los gastos pagados.
Su viaje estaba previsto para tres meses, pero dos semanas después de su llegada, la familia que la acogió enfrentaba problemas y prescindieron de sus servicios. Se tuvo que mudar a Inglaterra donde unos familiares.
“El no tener un trabajo estable, un salario estable, me dificultó mucho recoger dinero para poder comprar un boleto de regreso en Nicaragua”, relata la nicaragüense, quien permaneció un tiempo de forma ilegal en ese país y trabajando como niñera y limpiando casas por unas horas.
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Alemán pudo encontrar un empleo más formal y en ese momento conoció a su actual esposo. Tras quedar embarazada, de su segundo hijo, decidió permanecer en el país por un futuro mejor para él y para aplicar posteriormente a la visa Leave to Remain, que le permite una estancia legal. Alemán espera en el 2026 aplicar a su ciudadanía.