El prospecto que los Cerveceros de Milwaukee firmaron por 82 millones de dólares a pesar de no haber tenido siquiera un turno al bate en las Grandes Ligas no tiene un físico así muy imponente. Y no es que sea bajo. Jackson Chourio en realidad mide seis pies, pero es claro que está distante de lo que podría llamarse una madurez física y su correspondiente definición muscular.
Y claro, cómo podría ser así si Chourio es un jovencito de apenas 20 años. Lo que pasa es que dispone de unas herramientas extraordinarias y los Cerveceros decidieron asegurarse de que las tendrían en casa por muchos años (US$ 82 millones por ocho años), porque es a través de este joven jugador de talento masivo que planean estructurar al plantel del futuro y del presente.
Chourio luce como un muchacho sencillo, amable. Dispuesto a conversar, incluso en estos días en los cuales da la impresión que el pitcheo enemigo descubrió los lanzamientos que le hacen daño y le han apagado el fuego que mostró al principio, cuando incluso debutó con jonrón en su primer juego y en Milwaukee comenzaron a compararlo con un señor llamado Robin Yount.
“Estas cosas pasan a través de una temporada larga”, dice el chavalo, que además habla con una llamativa madurez. “Hay altas y hay bajas. Los lanzadores se ajustan y trabajan en las zonas que ellos estiman son débiles en uno y a uno le toca ajustarse a esta nueva realidad. Pero esto es una parte del proceso de aprendizaje”, dice el chavalo que no parece agobiado por la presión.
A Chourio, nacido en Maracaibo, Venezuela, los Cerveceros lo firmaron por 1.9 millones de dólares en enero de 2021 como uno de los mejores prospectos internacionales. Y pese a iniciar en en República Dominicana, cerró el 2023 en AAA, pero dejando huella por donde pasó, mientras era nombrado desde el principio un jugador de grandes proyecciones por los expertos.
Luego de batear .296/.386/.447 con cinco jonrones y 25 remolques en 45 juegos en Dominicana, tronó en Clase A con .324/.373/.600, 12 jonrones y diez robos y fue Más Valioso. En AA cerró con .288/.342/.538, 20 jonrones, 75 empujadas y 41 robos, y ganó el Guante de Oro por la mejor defensa de la liga y terminó el año 2023 en AAA con .333/.375/476 en seis juegos.
“He avanzado bastante rápido y logré buenos números en las categorías anteriores, pero sé que ahora es otra cosa y es aquí donde debo rendir. Existe una diferencia bien marcada entre Ligas Menores y las Grandes Ligas. Es impresionante como los lanzadores manejan sus pitcheos a la zona que ellos quieren y a gran velocidad, pero se puede llegar a tener éxito”, asegura.
Chourio está bateando .229 con siete jonrones y 23 empujadas hasta el momento en Grandes Ligas. No es lo que Milwaukee esperaba y tampoco lo que el jugador deseaba. Sin embargo, no se ve agobiado por el lento despegue y más bien confía en que el proceso que se ha iniciado es el que lo llevará a los niveles que los expertos han vaticinado y que él cree poder lograr.
“Muchos me han preguntado que si es que el contrato que tengo me tiene presionado y no es así. Yo me siento bien. No estoy tratando de hacer más de lo puedo. Salgo a tratar de dar lo mejor, a divertirme. A veces salen las cosas, a veces no, pero yo sigo confiando en que estoy aprendiendo algo nuevo cada día. Confío en que las cosas van a terminar bien”, señala.
Consultado sobre los nicas Carlos Rodríguez y Freddy Zamora, quienes fueron sus compañeros a través de las Ligas Menores, el venezolano considera que son jugadores muy talentosos y que en algún momento van a estar los dos en el equipo de Grandes Ligas. Rodríguez hizo su debut el 11 de junio pasado, mientras que Zamora está intentando abrirse un espacio desde AAA.
“Rodríguez es un buen lanzador, muy inteligente y con muchos pitcheos. No es fácil de batear y siempre está cambiando y buscando como tirar lo que tú no esperas. Zamora también es un buen jugador y en algún momento estará en este equipo. Los conozco bien a los dos, son muy buenas personas también”, dijo el prospecto venezolano que intenta levantar su voltaje.