En otro golpe de timón en su errática política exterior, Daniel Ortega canceló el nombramiento de Zhenia Ruth Arce Zepeda como embajadora de Nicaragua en Corea del Sur, y según fuentes de ese país, ordenó cerrar esa sede diplomática. Aunque, de momento, no implica el rompimiento de relaciones diplomáticas ni el cierre de ese mercado, causa preocupación entre el sector privado, ya que era un mercado que comenzaba a consolidarse tras la entrada en vigencia, en 2019 de un acuerdo comercial. Además, este era uno de los pocos países que le seguía entregando «modesto» financiamiento y donaciones a Ortega.
Según los registros de comercio exterior del Banco Central de Nicaragua (BCN) y los informe de Liquidación de los Presupuestos, en la última década las exportaciones a Corea del Sur totalizaron 223 millones de dólares y las importaciones 775.30 millones de dólares. Además, ese país entregó 153.18 millones de dólares en préstamos y 5.90 millones de dólares en donaciones. Los productos nicaragüenses que se están abriendo campo en ese mercado son principalmente café y azúcar.
El intercambio comercial es modesto, sin embargo, comenzaba a repuntar tras la entrada en vigencia, en noviembre del 2019, del Tratado de Libre Comercio (TLC) que ese país negoció con la región para dinamizar el intercambio comercial y la cooperación bilateral y regional.
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Corea del Sur no aprobó crédito
Además, según el informe de Liquidación del Presupuesto General de la República 2023, para este año quedó pendiente la aprobación de un crédito del ExportImport Bank of Korea del Sur, conocido como Eximbank, para financiar la construcción de la carretera Ticuantepe-Santo Domingo-San Judas-Nejapa.
Mientras crece el número de países de África en los que Ortega está abriendo embajadas, para cerrar la de Corea del Sur argumentó problemas financieros. Esto en lugar de convencer, despertó la sospecha de que está recibiendo presiones para plegarse a Corea del Norte junto a sus aliados Rusia, Irán y China. Es decir, tal como lo hizo al romper con Taiwán para aliarse con China.
«Muy probablemente bajo presión de su jefe Vladímir Putin (Rusia) y también del dictador norcoreano (Kim Jong-un), Nicaragua no puede tener una Embajada en Corea del Sur y otra en Corea del Norte. Tenemos que recordar que hay una intención de la dictadura de Ortega de abrir una Embajada en Corea del Norte, pero esta se ha atrasado», dijo el economista y exreo político desterrado, Juan Sebastián Chamorro.

Nicaragua tiene embajador en Corea del Norte
En diciembre de 2023, el régimen Ortega Murillo nombró a Manuel Modesto Munguía Martínez, en el cargo de embajador extraordinario y plenipotenciario en Corea del Norte; y ese mismo mes recibió el beneplácito de parte del dictador Kim Jong-un. En los últimos días de ese mes, la primera dama y vicegobernante Rosario Murillo anunció que en los días siguientes Munguía se trasladaría a Corea del Norte para entregar sus cartas de Estilo y cumplir sus funciones.
Chamorro, que es miembro del directorio político de la Concertación Democrática Nicaragüense (CDN-Monteverde), considera que el anuncio de que Corea del Sur mantendrá abierta su embajada en Managua es una buena señal. Pero admite que el cierre de la embajada nicaragüense en Corea del Sur genera preocupación. No porque vaya a provocar afectaciones directas al Tratado de Libre Comercio (TLC) que Nicaragua tiene vigente con ese país desde noviembre de 2019.
«Sino, porque las embajadas juegan un papel importantísimo… en la promoción de inversiones y de acercamiento (para el intercambio comercial) y esto sí, definitivamente se va a perder. No va a tener Nicaragua una oficina donde promocionar las inversiones… Es una pésima señal enviada a una de las principales democracias de Asia, y una de las principales economías del mundo», lamenta Chamorro.
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Vitrina para promover el comercio e inversiones
Un dirigente del sector exportador, que por temor a represalias pide no identificarlo, lamenta los obstáculos que implicará el cierre de la Embajada en Corea del Sur, para las exportaciones de café y azúcar, que son los principales productos que Nicaragua envía a ese mercado.
«Tener una embajada en un país de destino de tus productos, te garantiza fluidez en las operaciones y te permite tener un ‘agente’ en ese país para apoyarte en trámites y gestiones. Un mercado tan importante como Corea de Sur, con quien tenemos un intercambio comercial muy fuerte, requiere de apoyo diplomático directo», dice el dirigente de los exportadores.
El dirigente de los exportadores también recuerda que tras el cierre del mercado taiwanés, a raíz del rompimiento de relaciones para aliarse con China, Corea del Sur se convirtió en la puerta de entrada al mercado asiático; puerta que de momento no puede ser sustituida por China, ya que es un mercado que los exportadores están comenzando a explorar.
Corea es la puerta de entrada a Asia
Además, no solo las exportaciones pueden perjudicarse, sino también las importaciones, ya que de ese país se traen vehículos y maquinaria industrial. Según las estadísticas de comercio exterior del Banco Central de Nicaragua (BCN) el año pasado se exportaron a Corea del Sur 31.6 millones de dólares; se importaron vehículos, maquinaria y equipos por 126.1 millones de dólares; el país entregó 870 mil dólares en crédito, pero por primera vez en muchos años no donó ni un solo dólar.
«De Corea del Sur traemos vehículos, equipos industriales y otros y a ellos les exportamos azúcar y otros productos. Luego del cierre de relaciones con Taiwán, Corea del Sur se convirtió en una puerta importante de acceso al mercado asiáticos, China apenas se está desarrollando y tomará tiempo para que se consolide como mercado para muchos productos nacionales», advierte el dirigente exportador.
Por su parte, Chamorro no descarta que este cierre sea producto de una negociación que terminó mal para Ortega y eso precipitó el cierre. «Hay un préstamo, una serie de préstamos que la dictadura había venido gestionando con el Banco de Desarrollo de Corea del Sur, para la construcción de algunas obras de infraestructura, particularmente el tercer anillo de circunvalación de Managua. Aquel que va paralelo a la suburbana… iba a ser financiado con fondos del Banco de Desarrollo coreano, no sabemos cómo habrá quedado este trámite», señala Chamorro.
¿Corea del Sur no aprobó préstamo?
Efectivamente es un préstamo que según el informe de Liquidación del Presupuesto General de la República 2023, estaba pendiente de aprobación por el Eximbank de Corea del Sur. Estos recursos se usarían para construir la carretera Ticuantepe-Santo Domingo-San Judas-Nejapa.
«En fecha agosto 23 el Ministerio de Hacienda y Crédito Público confirma al director del Departamento de Operaciones del The ExportImport Bank of Korea, el compromiso del Gobierno de Nicaragua de asumir aporte de contrapartida nacional del proyecto por el monto de 36.1 millones de dólares», dice el informe de Liquidación.
Añade que solicitaron al «Eximbank la No Objeción al Informe de evaluación de ofertas técnicas económicas del proceso de licitación para garantizar la adjudicación del contrato de obra al contratista seleccionado». En octubre el banco pidió el Plan de Financiamiento del proyecto y al cierre del informe estaban a la espera de una respuesta del banco.
Sin embargo, en el Presupuesto de 2024, la construcción de la carretera Ticuantepe-Santo Domingo-San Judas-Nejapa aparece con un préstamo de 2.99 millones de dólares aportado por el Fondo de Cooperación para el Desarrollo Económico. En cambio Corea del Sur solo sale comprometido con un préstamo por 870 mil dólares para la instalación de paneles solares en comunidades de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Norte y Sur.
Marca una tendencia
Un analista financiero, que por temor a represalias también pide anonimato, coincide en que posiblemente en el corto plazo, el cierre de la Embajada no tendrá mayor repercusión desde el punto de vista económico. Pero considera que marca una tendencia que no es congruente con la realidad económica de Nicaragua.
«Las embajadas al final juegan un papel marginal en las relaciones económicas. Pero marca una tendencia que no es la más congruente con nuestra realidad económica y las relaciones comerciales y de inversión. Esta también pareciera ser una señal para llamar la atención, seguir alienándose de la relación con occidente y sus aliados, y plegándose al eje antioccidente», explica el analista.
Además, considera que esta puede ser una decisión estratégica y más prioritaria, o bien temporal mientras se encuentra un nuevo balance con los verdaderos socios comerciales y de inversión. «En realidad a Nicaragua no le conviene esta dirección que lleva. Pero mientras no se dé una reconciliación interna y externa, si es que alguna vez la hay, es el camino que este régimen llevará. Todas las partes deberían reflexionar si esto es lo que a este país y a su gente le conviene», advierte el analista financiero.