En medio de un sensacional arranque de temporada, facilitado en cierta manera por el nivel de sus rivales, Chinandega está convertido en el equipo de mejor balance en el Pomares. La tropa naranjera tiene 18-2 en sus primeros 20 partidos y la gran interrogante es descubrir si será capaz de mantenerse volando tan alto a través del torneo.
En Chinandega tienen grandes expectativas y es normal cuando están en medio de un ayuno de 50 años sin ganar un campeonato en el beisbol de Primera División. La tropa occidental se coronó por última vez en 1974 de la mano de Noel Areas, cuando venció al Estelí. Desde entonces ha avanzado a cinco Finales y las ha perdido todas.
En este nuevo intento, otro leonés, Sandor Guido, está al frente del equipo que ha barrido a Carazo, Río San Juan y Las Minas, mientras se adjudica series 3-1 ante Madriz y el Caribe Norte. La tropa costeña le ganó 7-6 en muerte súbita el 17 de enero y los fronterizos 11-10 el pasado 3 de marzo. Nadie más ha derrotado a los Tigres.
¿Y cuáles son las claves para el éxito chinandegano? El conjunto naranjero es el mejor en bateo colectivo en el Pomares con .362, un promedio espectacular si se considera que la liga batea para un average de .287. El equipo que más se le acerca a los Tigres es Matagalpa con .328. Además, llevan 124 carreras anotadas y 11 jonrones.
Entre sus cañoneros resalta José Urey con .442 (43-19), uno de siete artilleros sobre .300, entre los que se cuenta a Elián Miranda con .439 (44-18); Mesac Laguna, .390 (59-23) y 18 remolques; Bryan Munguía, .388 (49-19) y Marlon Díaz con .383 (47-18) y 17 empujadas, más Odlanyer Matamoros (.350) y Ronald Rivera (.346).
En pitcheo colectivo son segundos con 1.90, solo detrás del 1.80 de los Tiburones. Y entre sus brazos de mejor actuación están: Luis Somarriba (3-0 y 0.85), Jesús Garrido (4-0 y 0.94), Axel Zapata (4-0 y 1.88) entre sus abridores, más Walter López (2-0 y 1.70 con cuatro rescates, liderando el bullpen con Adolfo Flores (tres salvados).
Este fin de semana, los chinandeganos reciben a Nueva Segovia en Chinandega y una barrida es una posibilidad real. Y aunque pensar en que pueden terminar el ayuno de 50 años sin títulos es prematuro, no hay dudas que eso podría ser un buen aliciente para un equipo que necesita sacudirse esa mala racha. Hasta ahora va por muy bien.