El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, en entrevista con el programa de CNN en Español, Conclusiones, del periodista Fernando del Rincón, evitó una vez más calificar de «dictadura» al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, y descartó que los nicaragüenses Douglas Gamaliel Pérez Centeno —ya extraditado— y Reynaldo Picado, requeridos por el régimen, sufran persecución política en Nicaragua.
En la entrevista, Del Rincón abordó con Chaves los desafíos que tiene Costa Rica en materia de seguridad y migración, pero además la preocupación que ha causado la reciente extradición de Pérez Centeno.
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Al empezar Del Rincón le dijo a Chaves: «Yo necesito que usted me diga si considera a Nicaragua una democracia, una dictadura, un gobierno autoritario. ¿En qué aspecto lo ubica?»
«Yo ubico a Nicaragua como un vecino a través del cual pasa nuestra mayor cantidad de comercio internacional vía terrestre. Obviamente, Costa Rica ha expresado su opinión con respecto a Nicaragua en los foros internacionales y hemos criticado las acciones del gobierno de ese país, como cuando ha violado los derechos humanos», respondió Chaves.
El mandatario agregó que «esa es nuestra posición. Debemos tener una posición diplomática, tratar de ser buenos vecinos mientras comunicamos nuestra visión del mundo que es de democracia y libertad como siempre ha sido Costa Rica».
Antes de entrar al tema sobre Nicaragua, el periodista de CNN abordó los escándalos políticos que han salpicado a la administración Chaves, como la denuncia que interpuso contra su exministra de Comunicación, Patricia Navarro, por haber filtrado unos audios «confidenciales».
«No creo que este haya sido el caso»
En la entrevista, a Chaves se le preguntó en torno al caso de los dos nicaragüenses que están siendo requeridos por Nicaragua, y particularmente si el Ejecutivo está de acuerdo con que una persona refugiada sea extraditada a un país considerado como una dictadura o donde hay persecución política.
«Costa Rica es un país de separación de poderes, esto fue una acción de la Interpol, del Poder Judicial, y de los jueces que obligaron a la Policía Administrativa, la que comanda el presidente de la República, cumplir con una orden de detener a las personas y entregarlas a las autoridades nicaragüenses. No tenían condición de refugiado, me parece, porque una vez que el Gobierno y la Legislación la condición de refugiado no pudo haber ocurrido la deportación, estas personas no tenían la condición», indicó Chaves.
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«Yo no estaría de acuerdo en que el Poder Judicial deporte a una persona que adquiere la condición de refugiado en nuestro país, porque esa condición dice que es perseguido por sus ideologías políticas, su inclinación sexual, pero no creo que este haya sido el caso», agrega.

El pasado 16 de febrero, Costa Rica extraditó hacia Nicaragua a Pérez Centeno, de 44 años, a quien la dictadura orteguista señala de varios delitos como homicidio contra una oficial de la Policía, tráfico de armas y crimen organizado.
Tres días después, el 19 de febrero la dictadura orteguista presentó a Pérez Centeno en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, mejor conocido como La Modelo, localizada en Tipitapa, vestido con el traje azul de preso, esposado de pies y manos, escoltado por tres oficiales de la Dirección de Operaciones Especiales Policiales (DOEP) que visten trajes negros, pasamontañas y cargan en sus manos fusiles AK.
Mientras que Reynaldo Picado Miranda, de 51 años —el segundo nicaragüense que corre el riesgo de ser extraditado a Nicaragua—, está detenido en el Centro Gerardo Rodríguez Echeverría, en Costa Rica, conocido como Cárcel del Virilla.
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La dictadura de Ortega acusa a ambos opositores de pertenecer a una banda delincuencial y de haber asesinado a una agente de policía y un civil durante un robo en la comunidad Buena Vista, del municipio de El Castillo, Río San Juan, el 1 de octubre de 2022.
El 1 de agosto de 2023 se les negó el asilo a los dos opositores.