Lo que fue una tarde etílica para tres hombres después se convirtió en un festín de sangre que ahora tiene en una tumba fría a uno de ellos y a dos por el resto de sus vidas en la cárcel.
Los protagonistas de esta historia son Leodan Adalid Sierra Tinoco y Rubén Antonio Ruiz Ucles, quienes han sido sentenciados a cadena perpetua por el asesinato agravado de su tío Rufino Antonio Aguilar Ucles, de 43 años.
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La sentencia condenatoria para Leodan Sierra, de 22 años y para Rubén Ruiz, de 24 años, fue dictada por la jueza de Distrito Penal de Juicio de Ocotal, Verónica Fiallos Moncada.
Ensañamiento con la víctima
En la sentencia condenatoria la jueza Verónica Fiallos señala como agravantes el ensañamiento y el estado de indefensión en que estaba Rufino Aguilar cuando fue atacado por sus sobrinos.
Esto porque Leodan Sierra y Rubén Ruiz atacaron a la víctima (Rufino Aguilar) con cutachas cuando este dormía sobre un colchón que puso en una canoa donde comían los cerdos.
El médico forense al brindar su testimonio señaló haber encontrado diez heridas por arma blanca en el cuello, cráneo y tórax de Rufino Aguilar.
Discusión por comida
El asesinato agravado tuvo como antesala una discusión entre Rufino Aguilar y Rubén Ruiz por comida, según la acusación fiscal.
La controversia entre los dos hombres sucedió cuando estaban de regreso en la finca Las Vegas, comarca Las Sidras, jurisdicción de Jalapa, departamento de Nueva Segovia, según la acusación fiscal.
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Rufino Aguilar tenia cinco días de trabajar en la finca donde aconteció el crimen y los sentenciados un día, según la investigación policial.
El crimen ocurrió el 4 de junio de 2023.