Diez datos curiosos sobre la intensa vida de Mon Laferte 

Monserrat Bustamante sufrió pobreza, abandono, abuso sexual y cáncer, pero nada le impidió convertirse en Mon Laferte. El 30 de abril la artista chilena más importante de la última década se presentará en Nicaragua, un anuncio que ha generado debate en redes sociales

Abandono. Norma Monserrat Bustamante Laferte nació en Viña del Mar, Chile, el 2 de mayo de 1983. Actualmente tiene 40 años. Su padre se fue de casa cuando ella tenía 7 años de edad, por lo que creció con su hermana, su mamá y su abuela.  A los 17 años vio en la televisión una exposición de su padre, que es pintor, y decidió buscarlo. En el canal televisivo le dieron su número telefónico y hasta hoy día mantienen contacto. «Fue como conocernos de nuevo. Era un nuevo papá, era otro hombre, y yo era otra hija», relató en una entrevista con Yordi Rosado.

Pobreza. Cuando era niña su familia vivía en la precariedad. Su mamá era pareja de un panadero que solía conseguir pan duro para remojarlo y ablandarlo. Primero se comían el pan más viejo y guardaban el más suave porque resistía más. Otro plato frecuente era el arroz con huevo. Desde adolescente salió a tocar a las calles para llevar algo de dinero a casa. También se presentaba en bares a cambio de comida. Su carrera artística despegó cuando tenía 19 años en un programa de talentos televisivo llamado “Rojo”.

Cáncer. En 2009 la artista fue diagnosticada con cáncer de tiroides y se retiró de los escenarios. Hasta entonces era conocida como Monserrat Bustamante. “Me quería morir, no podía cantar porque el cáncer me dio exactamente ahí. Me quedé con el cuerpo chueco, no me podía mover, me quedé sin dinero. Me sentía terrible”, expresó en 2013 en entrevista con La Red, un programa chileno. Del cáncer volvió renacida, con un look más atrevido y el disco “Desechable”, su primer disco con el nombre de Mon Laferte, lanzado en 2011. 

Pintora. Desde 2018 ha compartido con sus seguidores una faceta más íntima, la de pintora, publicando sus creaciones en la cuenta de Instagram monlafertevisual, donde cuenta con 184 mil seguidores. Su estilo es infantil, espontáneo y con colores fuertes que recuerdan los de la artesanía mexicana. Un cuadro suyo puede costar entre 1,000 y 4,000 dólares. Según Laferte, desde niña le gustó el dibujo, pero le daba pena mostrar su obra. 

Vandalismo. Le gusta el muralismo. El más famoso de sus murales es el que pintó en febrero de 2021, en la fachada de una casa antigua del Cerro Alegre, en Valparaíso, zona altamente turística. A las autoridades no les agradó para nada el mural de 12 metros de altura alusivo al ciclo menstrual de las mujeres. Dijeron que era “egoísta e individualista” y que, además, Laferte no tenía permiso para pintarlo. A los vecinos sí les gustó el mural, pero de todas formas amaneció vandalizado unos días después, cuando alguien le arrojó pintura negra. 

Abuso sexual. En su tema “A crying diamond” narra el abuso sexual del que fue víctima cuando tenía 13 años de edad y su agresor, 40.  La canción está escrita en inglés y forma parte del disco “1940 Carmen”, una producción bastante emocional, pues fue creada cuando Laferte llevaba un tratamiento hormonal para quedar embarazada. “Usa vestidos de mal gusto y sueña con ser una cantante famosa, pero apenas tiene para comer (….). Él mató la última gota de su felicidad y se llevó toda su juventud. Y eso lo hace sentir bien. Sabe que Dios lo comprende porque Dios también es hombre”, dice el tema, lanzado en octubre de 2021. 

Polémica. En 2019 Laferte se convirtió en símbolo de la rebelión de la ciudadanía chilena contra “la desigualdad, las bajas jubilaciones y un sistema público deficiente en educación y sanidad”, dice el diario español El País. En noviembre de ese año la artista llevó a la alfombra de los Grammy latinos una protesta por la violencia en las manifestaciones de su país. Se abrió el vestido, dejando sus senos al aire, y sobre ellos la frase: “En Chile torturan, violan y matan”. Atado al cuello llevaba un pañuelo verde, símbolo feminista de la lucha por la legalización del aborto. Laferte ganó el premio al Mejor Álbum de Música Alternativa con su disco Norma, pero su protesta dio mucho más que hablar. 

Rechazo. En 2019 un grupo de artistas la homenajeó con un mural que la representaba durante su participación en la Cumbre del Rock Chileno de 2017. Una mañana de septiembre de 2020 la obra apareció cubierta con gruesos trazos de pintura blanca, aplicada con rodo. A un lado se leía la palabra “Rechazo”, en alusión al plebiscito que se realizaría el 25 de octubre de ese año sobre una nueva Constitución para Chile. El mural dañado no detuvo la consulta y un 78 por ciento de los chilenos apoyó la idea de una nueva Carta Magna. 

Sexualidad. Mon Laferte es abiertamente bisexual e incluso ha llegado a declarar que todos lo somos. “Me criaron con una mentalidad basada en el amor y la igualdad, y de hecho creo que todo el mundo es bisexual pero la sociedad hace que la gente diga que no, sobre todo los hombres”, declaró en 2017. Desde febrero de 2022 es mamá de Joel, el bebé que procreó con su pareja, el músico Joel Orta.

Nicaragua. En días recientes la artista chilena anunció que Managua se sumaba a su gira de conciertos del Autopoiética Tour, noticia que fue anunciada con bombos y platillos por los medios de propaganda de la dictadura Ortega Murillo. Esto encendió en redes sociales un debate sobre la visita de Laferte, que algunos exiliados nicaragüenses, como el caricaturista Pedro Molina, consideran incorrecta en el contexto de represión que vive Nicaragua. Otros internautas reaccionaron airados, argumentando que los nicaragüenses que aun viven en el país también tienen derecho a un momento de esparcimiento en medio de la oscuridad.

La Prensa Domingo

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