Estados Unidos registró unas 153,600 entradas irregulares de cubanos a su territorio durante 2023, publicó el sábado la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense.
La mayor parte de esta inmensa ola de migrantes vuela a Nicaragua y desde allí inicia su viaje por tierra hasta la frontera sur de los Estados Unidos gracias a que desde noviembre de 2021 la dictadura de Daniel Ortega eximió del requisito de visa a los cubanos.
Agudiza la crisis en la frontera sur de los Estados Unidos
Este fuerte flujo de cubanos disparó en 2023 un inusual tráfico de vuelos subarrendados hacia Managua, un fenómeno que llevó a Washington a sancionar en noviembre a las empresas aéreas que continuaran arrendando los aviones para realizar los vuelos, sin embargo, esas sanciones no han reducido los vuelos, y más bien las llegadas a Managua se han ampliado, desde la India y países del Asia Central hasta países africanos.
El tema de la entrada de ilegales a través de la frontera sur de los Estados Unidos es el tema de principal preocupación entre los votantes estadounidenses en este año electoral, y Ortega ha logrado exitosamente contribuir a ese caos en la frontera para dificultarle la vida al gobierno de los Estados Unidos.
Medio millón de cubanos en total han entrado a Estados Unidos en dos años
A estos ingresos irregulares de cubanos a Estados Unidos en 2023 se sumaron a los de 67,000 isleños que volaron directamente a aeropuertos estadounidenses, amparados en el programa conocido como Parole Humanitario, que la administración de Joe Biden implementó en 2023 para facilitar la migración «ordenada, legal y segura» de ciudadanos de Cuba, así como de Haití, Venezuela y Nicaragua.
Las cifras globales del año pasado publicadas el sábado muestran que la migración masiva de cubanos, que se precipitó a principios de 2022, no cesó en 2023. Estados Unidos registró en 2022 la entrada irregular de 313,000 cubanos, más los 153,600 que entraron en el 2023. Además hay que agregar las 67 mil personas de origen cubano que entraron a través del programa de Parole Humanitario.
Una cifra histórica
La ola migratoria de los últimos dos años no tiene precedente desde la llegada en 1959 del gobierno revolucionario encabezado por Fidel Castro (1926-2016).
A esta emigración masiva solo le precede la del Mariel, en la década de 1980 cuando 130,000 cubanos partieron, seguida la de los «balseros» con 35,000 en 1994. Al principio de la revolución, entre 1960 y 1963, unos 300,000 huyeron por razones políticas.
La salida de cubanos se registra en medio de la profunda crisis económica que enfrenta la isla, la peor en tres décadas.