Durante 33 años las religiosas pertenecientes a la Congregación Siervas Misioneras de Cristo Rey se mantuvieron al mando de la administración de la Catedral Metropolitana. Las religiosas se encargaban de darle asistencia a los sacerdotes encomendados a este templo, organizar actividades de beneficencia y otras tareas de valor social para la Arquidiócesis de Managua.
El domingo 22 de enero de este 2024 el cardenal Leopoldo Brenes, durante la eucaristía, hizo oficial que las religiosas ya no realizarán trabajo pastoral y administrativo desde Catedral porque «tienen la necesidad de ir a otra misión».
Una de las religiosas dijo escuetamente a LA PRENSA que en efecto se retiraban de Catedral para encomendarse a otros trabajos misionales.
El arzobispo de la Arquidiócesis de Managua dijo que las Misioneras de Cristo Rey desarrollaron su servicio desde que se construyó la Catedral en 1991 «luego de manera más directa desde que se consagró a la Inmaculada Concepción de María, han estado al servicio de la liturgia, la pastoral y la administración», refirió.
Brenes entregó una placa en reconocimiento de la cercanía y agradecimiento con la congregación por prestar el servicio a la Iglesia en Nicaragua.
Monjas bajo amenaza
El retiro de las misioneras se da en momentos donde la Iglesia católica es blanco de ataques del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, mismo que ha desterrado a más de una veintena de sacerdotes y expulsado del país a varios grupos de religiosas.
Aunque las religiosas continúan sus labores dentro de Nicaragua, que han realizado desde su fundación el 24 de julio de 1946, los comentarios sobre un posible despojo de su figura jurídica y destierro son inminentes.
Puede interesarle: Siervas misioneras de Cristo Rey
Según el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, 76 monjas han sido sacadas del país.
El 20 de abril de 2018 las religiosas asistieron y acompañaron a decenas de estudiantes que quedaron atrapados en la Catedral de Managua, cuando turbas orteguistas atacaban a los universitarios que protestaban por una reforma a la Seguridad Social.
Religiosas expulsadas
El 3 de julio de 2023 el Instituto de las Hermanas Pobres de Jesucristo confirmó la expulsión de Nicaragua de cuatro monjas de su congregación que prestaban servicios de asistencia social en el departamento de León, a las expulsadas se les negó la renovación de su residencia y la Policía procedió a asaltar el convento donde operaban en la ciudad de León.
Las hermanas desde El Salvador expresaron gratitud por los 7 años de misión en Nicaragua, “agradecemos la acogida de la Iglesia y del pueblo durante este tiempo que nuestro carisma permaneció en el país sirviendo a los pobres en sus múltiples rostros”, informó la congregación en un comunicado a través de Facebook.

Las primeras expulsiones de monjas se dieron en el 2022, cuando 18 Misioneras de la Caridad, orden fundada por Madre Teresa de Calcuta, dejaron Nicaragua después que la Asamblea Nacional, bajo el control de los sandinistas y a petición del dictador Daniel Ortega, les cancelara su personalidad jurídica.
Las misioneras llevaban más de 30 de labor social en Nicaragua. Desde 1988 las hermanas han ofrecido un servicio ininterrumpido a los más pobres. En Granada dirigían un centro de acogida para adolescentes abandonados o maltratados a los que proporcionaban ayuda psicológica y escolarización.