La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha utilizado una supuesta investigación policial por asuntos administrativos vinculados a la organización que funcionó como brazo social de la Iglesia católica de Nicaragua, Cáritas Diocesana de Estelí, la cual ha ocasionado una serie de encarcelamientos desde mayo de 2023 en contra de personas que trabajaron para la organización.
La investigadora nicaragüense Martha Patricia Molina, autora del informe, Nicaragua: ¿una Iglesia perseguida?, se ha encargado de visibilizar la situación por la que pasan tres de los secuestrados, entre ellos personas que permanecen bajo estado delicado de salud.
“Se han irrespetado los derechos humanos de cada uno de ellos. La dictadura los persigue por ser católicos, laicos de la Iglesia católica, desde pequeños ellos son parte de la iglesia, muchos de ellos pertenecían a grupos parroquiales, de los coros, a grupos de evangelización, fueron condenados por trabajar directamente con monseñor Rolando Álvarez y en su momento con monseñor Abelardo Mata”, denunció Molina a LA PRENSA.

La investigadora reveló que los tres extrabajadores de Cáritas fueron condenados bajo procesos injustos y sin garantías al debido proceso.
“Ni siquiera se les permitió un abogado de su confianza, el juicio fue a puertas cerradas, sus familiares no se enteraron al respecto y todavía no conocen de qué los acusan y por qué fueron condenados”, resalta.
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Según la investigadora —quien denuncia la situación de los actuales presos políticos—, la mayoría de ellos padecen enfermedades graves y crónicas, “uno de ellos es una persona con discapacidad, a la otra la dictadura no le importó que dejara a sus hijos menores de edad en estado de indefensión y solos”.
Detalles
Una de las secuestradas es Marivi Elieth Andino Ramírez, quien fue capturada el domingo 21 de mayo de 2023 por policías y paramilitares. Según detalles de Molina, la trasladaron a Managua “a las cárceles donde se practican más de 40 mecanismos de tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes”.
Fue condenada a puerta cerrada y sin derecho a la defensa a más de 6 años de cárcel, “únicamente por ser católica y por haber trabajado en Cáritas. Ella desde pequeña es católica y no le permiten ningún artículo religioso”, denuncia la abogada.
También detalla el caso de Julio Rafael Berríos Noguera, de 60 años, quien fue secuestrado por la Policía el 22 de mayo del año 2023.
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“Trabajó en Cáritas-Estelí por 24 años. La dictadura lo secuestró por ser católico y por trabajar con monseñor Rolando Álvarez y monseñor Mata”, subraya la publicación de Molina en la red social X.
Al igual que Marivi, recibió 6 años de condena y padece de enfermedades graves y crónicas. Según información obtenida por Molina, la salud del preso político se ha deteriorado más y no tiene acceso a atención médica.
A la vez detalla que Santos Julio Sevilla Rivera, de 55 años, fue secuestrado por la Policía orteguista el 20 de mayo de año 2023 “sin importarles los problemas de discapacidad que padece”.
Sevilla tenía 23 años de trabajar como mensajero en Cáritas Estelí y 26 años de pertenecer al coro de la parroquia San Francisco de Asís. Al momento de ser secuestrado los oficiales preguntaron: «¿Dónde está el señor del coro de la iglesia?”, lo sometieron a un juicio injusto y arbitrario el 21 de diciembre de 2023, fue condenado a seis años de prisión por lavado de dinero.
El 15 diciembre de 2021, tras seis años al frente de Cáritas Nicaragua, monseñor Carlos Herrera, obispo de la Diócesis de Jinotega, traspasó sus funciones a monseñor Sócrates René Sándigo, obispo de la Diócesis de León.
El 7 de marzo de 2023 el Ministerio de Gobernación (Migob), ahora Ministerio del Interior, canceló a la organización Cáritas de Nicaragua, el brazo de asistencia social de la Iglesia católica en el país, por medio del acuerdo ministerial 30-2023-OSFL publicado en la edición de La Gaceta.