Ramón Pascal pasa un gran momento futbolístico. El año pasado alcanzó la mejor temporada de su carrera con el Sarpsborg de la primera división de Noruega superando la conseguida en la campaña 2019-20 con el Groningen de los Países Bajos. Luego el futbolista nacido en Suecia de madre nica fichó con el Goztepe Spor Kulubu de la segunda división de Turquía, donde necesitó 45 minutos para marcar su primer gol y ayudar al club a consolidarse en los puestos de ascenso a una de las ligas de primera división top-10 de Europa.
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El volante de 26 años, quien se ha vuelto el deseo del Fantasma Figueroa para la Selección Nacional, anotó al minuto 30 el segundo tanto del éxito 4-1 sobre el Umraniye para mantenerse en la segunda plaza con 38 puntos, a siete del líder y dos por encima del tercer lugar. Los dos primeros lugares de la segunda división ascienden directo a la primera división, que ocupa el noveno puesto en el coeficiente UEFA de las ligas europeas, por detrás de la liga de Bélgica y por delante de Escocia.

Pascal debutó al minuto 75 el pasado viernes 12 de enero en la jornada 18 en la victoria 1-2 sobre el Sakaryaspor. Ahora salió de titular jugando 57 minutos. El volante es el futbolista que más ilusión genera entre los aficionados de la Azul y Blanco. Desde que hace cinco años se descubrió la existencia del volante nacido en Suecia de madre nicaragüense, muchos anhelan verlo con la camisa de la Selección Nacional. Los anteriores seleccionadores nunca hicieron el acercamiento adecuado para presentarle el proyecto futbolístico de Nicaragua, pero ahora Marco Antonio Figueroa desea contar con él y ha pedido a las personas de su equipo de trabajo conseguir el visto bueno del jugador para ser convocado en las eliminatorias mundialistas.